Negreira: «El reparto de alturas del PGOM es una expropiación forzosa»
El edil del PP anuncia que existen miles de afectados en la ciudad por la nueva modificación urbanística
A. Lorenzo 24/1/2010
El grupo municipal del Partido Popular solicitó ayer que el Ayuntamiento cambie de rumbo en lo referente al nuevo reparto de alturas que se ha incluido en el PGOM, ya que consideran que su puesta en marcha perjudicará a un gran número de vecinos la ciudad. «Esta operación es una barbaridad y una auténtica expropiación forzosa de parte del patrimonio de centenares, o, yo diría, de miles de coruñeses», explicó ayer el portavoz del PP, Carlos Negreira. El edil recordó que su partido se había opuesto a la aprobación inicial del nuevo plan urbanístico, porque este venía a modificar el que estaba vigente desde el 1998, y en virtud del cual durante este tiempo se construyeron multitud de viviendas, que «ahora se pretenden ilegalizar y dejarlas fuera de la ordenación, lo que supone un perjuicio para miles de vecinos».
Negreira reiteró que esta es una propuesta «descabellada, que afecta prácticamente a toda la ciudad, excepto al casco histórico y a Pescadería». El portavoz popular indicó que el hecho de que las viviendas de más de cuatro alturas se queden fuera del planeamiento supone un gran perjuicio económico para tanto los propietarios de los pisos afectados, como de todos los de dichos edificios. «Si ponemos, por ejemplo, un edificio de seis plantas, que el PGOM solo reconoce cuatro, todos los propietarios de este inmueble pierden un 33% del valor del suelo», especificó el concejal, quien dijo que la ley tampoco salvaguardaba los derechos de los dueños de pisos fuera de planeamiento.
Según indicó, un real decreto del año pasado explica que «no se admitirá como garantía de préstamos hipotecarios los edificios que se declaren fuera de ordenación»; mientras que el artículo 22 de la Ley del Suelo reconoce que «las viviendas y sus valoraciones siempre se ajustarán a la legalidad urbanística. La decisión del gobierno municipal está condenando a miles de familias a perder parte de su patrimonio», apuntó Negreira.
Monte Alto, la Torre, Atochas, el Ensanche, Cuatro Caminos, los Castros, Montiño, Santa María de Oza, la Gaiteira, Labañou, San Roque, Agra del Orzán y la Sagrada Familia son los principales barrios que se verán afectados por este nuevo reparto de alturas, y a donde acudirán los concejales de PP, dentro de una campaña informativa, para explicarles cómo les afectará el nuevo PGOM.
Negreira criticó la respuesta de la edila de Urbanismo, Obdulia Taboadela, al sacar importancia a este cambio del planeamiento, y justificar que se hace para garantizar la calidad urbanística. «Once años después les viene ahora la idea de la calidad», cuestionó.
Negreira: «El reparto de alturas del PGOM es una expropiación forzosa»
Matogrande insta a sus residentes a presentar alegaciones al Plan General
23/01/2010
Los vecinos de Matogrande expresaban ayer su preocupación ante la posibilidad de que más de 100 viviendas del barrio queden fuera del Plan General. Según lo publicado en el blog de la asociación de vecinos, la reforma afectaría a los propietarios de cinco bloques de la zona. Desde el grupo vecinal, instan por tanto a sus miembros a presentar alegaciones al documento urbanístico.
“Es de mucha importancia que toméis el asunto en serio, porque puede haber gente muy perjudicada”, aseguran los portavoces. Y es que, tal y como alertan, en el entorno de la calle de Enrique Mariñas, los cinco bloque más cercanos a la avenida de Alfonso Molina superan la altura máxima que establece el Ayuntamiento para ese tipo de inmuebles.
Presentan, además, datos llegados desde el Colegio de Arquitectos, que indican que la venta de un piso fuera de ordenación será legal, aunque matizan que siempre con la condición de que el nuevo propietario sea consciente de las limitaciones del inmueble, que en el futuro, en caso de derribo, deberá ajustarse a la legislación. Aseguran que “la tasación necesaria para formalizar una hipoteca tendrá que contemplar esta problemática”, lo cual dificultará su concesión y por tanto la venta de esa vivienda.
Entienden los afectados y así lo anuncian en su página web, que la edificabilidad del barrio debe continuar como está y “los políticos de turno no la pueden menoscabar de la noche a la mañana”. Sostienen que, de esa forma, se menosprecia el valor del patrimonio de cientos de trabajadores, “a los que le ha costado una vida entera hacerse con su hogar”, una tarea que, recuerdan, les ha costado un gran esfuerzo y puede verse tirada por tierra de manera inminente.
El Ideal Gallego Digital
Taboadela alega que la reducción de alturas protege a los propietarios
La concejal de Urbanismo acusa al portavoz municipal del PP de utilizar la mentira para "intentar favorecer la especulación"
ANA RODRÍGUEZ - LA CORUÑA 25 de enero de 2010
La concejal de Urbanismo, Obdulia Taboadela, defiende que la reducción de plantas que fija el nuevo plan general garantiza los derechos de los propietarios aunque los inmuebles queden fuera de ordenación. Para el Gobierno local, la oposición recurre a la mentira "para favorecer la especulación", después de que Carlos Negreira alertase de que miles de inmuebles se verían devaluados por la restricción de alturas prevista en la nueva normativa urbanística.
"El Plan General de Ordenación Municipal actualmente en tramitación garantiza, como no puede ser de otra manera, los derechos de los coruñeses y propietarios de las viviendas", insistió la edil de Urbanismo en una nota enviada como respuesta a las críticas lanzadas desde las filas de la oposición.
Taboadela lamenta la falta de "escrúpulos políticos" del Partido Popular por "intentar llevar la intranquilidad a los coruñeses" al afirmar que el Concello fomenta "políticas de expropiaciones y de pérdida de derechos de los coruñeses". Para el Gobierno local, el PP coruñés no duda en "tratar de descalificar a la propia Xunta, que ha validado el plan general y medidas como la reducción de alturas prevista en el nuevo planeamiento".
El proyecto diseñado por Busquets establece que, en zonas "semiintensivas" (Monte Alto, y los entornos de las plazas de Lugo, Galicia, Vigo, Recife y Mestre Mateo), la altura no pueda superar el ancho de la calle dividido por tres. Por ejemplo, si la anchura de la vía es menos de diez metros, la casa puede tener un máximo de tres alturas; y si mide entre 10 y 12, puede tener cuatro pisos. En un segundo grupo de barrios (Agra, Sagrada Familia, Os Castros, Oza, Montiño, Cuatro Caminos, Os Mallos y A Gaiteira) los edificios podrán contar con una altura más que la fijada para las zonas con una configuración "semiintensiva".
El PP alertó el sábado que miles de vecinos verán menguado el valor de sus viviendas por el nuevo plan general, que quedarán "fuera de ordenación". Negreira aludió a un decreto de 2009 que impide usar como aval para una hipoteca un inmueble fuera de ordenación. Las viviendas pueden derribarse o reformarse pero, en caso de demolición, "se perdería un valor del 33% del suelo".
"Carlos Negreira está acostumbrado a basar toda su actuación política en las mentiras y en las descalificaciones", replica Taboadela, "como única estrategia que en realidad esconde la falta de capacidad e interés que demuestra por la ciudad y por los propios coruñeses".
La edil destaca que el Gobierno local ha apostado por "el urbanismo de calidad y por las mejoras de las condiciones de vida de los ciudadanos". Taboadela compara la "labor obstruccionista de Carlos Negreira y el PP coruñés" con "la lealtad institucional y la colaboración" entre la Xunta y el Ejecutivo municipal.
"La única propuesta descabellada aquí es la de Carlos Negreira, que se ha opuesto a esta medida con la única intención de generar falsas polémicas", reprocha la concejal, para quien el portavoz del PP intenta, "con su política y su actitud", facilitar que "se favorezca la especulación". Taboadela había explicado que sólo en caso de demolición, no se podrían construir más alturas de las previstas en el plan. El nuevo plan general está en periodo de exposición pública y el plazo para presentar alegaciones concluye el 18 de febrero.
Taboadela alega que la reducción de alturas protege a los propietarios - A Coruña - La Opinión A Coruña
Urbanismo examina “manzana por manzana” los edificios fuera de ordenación que incluye el PGOM
ANGELA FERNÁNDEZ > LA CORUÑA 28 de enero de 2010
El Plan General está en revisión interna. Así lo asegura la concejala de Urbanismo, que anuncia que se están estudiando “manzana por manzana” los edificios declarados por el redactor del documento fuera de ordenación. El revuelo causado por las denuncias de los vecinos de Monte Alto y el Partido Popular no inmutan a la socialista, que insiste en defender que las construcciones sean acordes al ancho de las calles donde se ubican. Ni pérdida de valor ni negativa de hipotecas ni propietarios afectados. La vida útil de los inmuebles se cuenta en décadas y los derribos y la consiguiente reducción de alturas se harán “a largo plazo”. No se prepara campaña informativa ni acciones. El PGOM es, dice, transparente.
De “alarma social” tilda la concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela, las declaraciones del PP con respecto a los edificios que quedan fuera de ordenación con el nuevo Plan General. Critica la actitud de la oposición y sigue defendiendo la filosofía de la medida, que pretende “redimensionar” las calles y la ciudad en sí misma, aunque reconoce que, ante la duda, los técnicos del departamento están analizando “manzana por manzana” los inmuebles de nueva calificación. “Estamos viendo cada caso y comprobando que no hay fallos, después habrá que corregir los errores materiales”, explica, añadiendo que es lo que están haciendo con el resto del documento entregado por el equipo redactor. “A ver cómo queda”, suspira.
La socialista apunta que el gobierno local está completamente de acuerdo con la medida introducida por el director de la revisión del PGOM, Joan Busquets, que “calcula” las alturas de los edificios en función de las calles donde se ubican, pero apostilla que “escucharemos a los vecinos”. Eso sí, a día de hoy, no se plantea convocar ninguna reunión para tranquilizar a los afectados, al contrario que el PP, que va a hacer una campaña “casa por casa”. “Es su responsabilidad, que se atengan a las consecuencias”, alerta Taboadela, que insiste en que el documento urbanístico “es el mejor informado y más transparente de la historia”.
No se explica la concejala el porqué del empeño de los conservadores y sospecha de “algo espurio” porque, resalta, “en el plan del 98 había muchos edificios fuera de ordenación y se siguió comprando y vendiendo pisos”. Les pide un “cambio de actitud” y que “empiecen a hacer oposición constructiva”, destacando el “mal gusto” de que tacharan la calificación urbanística de “impuesto revolucionario” en los últimos días.
Mientras el martes, el líder del PP local, Carlos Negreira, se preguntaba quién se atrevería a adquirir una vivienda fuera de ordenación, Taboadela se preguntaba ayer: “¿A quién no le gustaría que en el futuro se construyera por el ancho de la calle, con mejores vistas y mejor soleamiento?”. Lo que le parece “raro” a la responsable de Urbanismo es que no se hubiera incluido esta premisa en otros planes generales anteriores. “Es un elemento de calidad urbana tan importante...”, reflexiona.
Hasta la saciedad está dispuesta la concejala a repetir que la medida “no afecta a los propietarios”, basándose en que la vida útil de un edificio es de muchos lustros y que por tanto el derribo siempre se planteará en los afectados “a largo plazo”. “Estamos hablando de muchas décadas y, mientras, se rehabilitará, se reformará y se le dará calidad a sus pisos”, propone. No tiene sentido, plantea, que se tire un inmueble si está bien conservado.
En cambio, señala los casos en que la norma funcionará a la perfección, evitando situaciones que sí se dan en la actualidad: “Hay promotores que echan a los vecinos a la calle porque donde hay dos alturas pueden construir ocho”. La práctica de abandonar una edificación hasta que se caiga por su propio peso es conocida en la ciudad, sobre todo en la zona más antigua, y Taboadela cree que se erradicará de raíz si se limitan los pisos a levantar permitidos por el PGOM.
En definitiva, declara la edil del PSOE, “el Plan General de 2010 reconoce que el urbanismo de los años 70 no es el del futuro”. Apuesta, pues, el Ayuntamiento por corregir las deficiencias en aquellas calles que ya de por sí estrechas se convirtieron en angostas por los bloques desproporcionados de edificios.
Lo que no aclara por el momento la concejala de Urbanismo es por qué aparecen fuera de alineación edificios que se aprobaron más allá de los años 80, cuando los socialistas, liderados por el alcalde Francisco Vázquez, y con Javier Losada como mano derecha, ya estaban dentro de María Pita. Cabe recordar que hay fuera de alineación en Matogrande.
El Ideal Gallego Digital
Instrucciones de una norma de altura
Las directrices del plan general para regular las alturas fomentarán la rehabilitación, según el Ayuntamiento, y reducirán el valor de los pisos, en opinión del PP y los agentes de la propiedad
La mayoría de las dudas de los residentes acerca de la normativa que establece límites de altura para los edificios en función de la anchura de las calles tiene respuesta. Las nuevas directrices jamás implicarán el derribo de edificios y los ocupantes de los pisos podrán seguir disfrutándolos. Propietarios y agentes inmobiliarios advierten, sin embargo, de que los pisos de los bloques que queden fuera de ordenación sufrirán significativas pérdidas de valor, lo que hará que el mercado de la vivienda en la ciudad se resienta
PABLO LÓPEZ. LA CORUÑA 28 de enero de 2010
Algunas asociaciones de vecinos han puesto el grito en el cielo tras conocerla, Gobierno local y oposición discrepan sobre su contenido y arquitectos y agentes inmobiliarios esperan con pesimismo sus repercusiones sobre el mercado de la vivienda y sobre el diseño de la propia ciudad. La normativa que hará que cientos de edificios queden fuera de ordenación por sobrepasar las proporciones entre altura y ancho de calle que marca el plan general ha propiciado las dudas de los ciudadanos, aunque casi todas las preguntas que se plantean tienen respuesta.
¿Qué normativa introduce el plan general? El documento que marca las directrices para el desarrollo urbanístico de la ciudad establece una altura máxima de los edificios en función del ancho de la vía en la que se encuentran ubicados. El plan general califica la medida como un sistema evitar la “sobreedificación” propiciada por anteriores “normas ambiguas”.
¿Se aplicará la norma por igual en todos los barrios? No, pues al Ayuntamiento dividirá la ciudad en dos tipos de zonas: espacios de “configuración semiintensiva” y de “configuración intensiva”. En el primero de estos casos, la altura de los edificios no podrá superar el ancho de la calle dividido por tres. Esto significa que, en una vía con una anchura de menos de 10 metros, los bloques no podrán superar las tres alturas; en una de entre 10 y 12 metros, el límite estará en cuatro plantas; en una de entre 12 y 15, en cinco; en una de entre 15 y 20, en seis; en una de entre 20 y 25, en siete; y en una de más de 25, en ocho. Las denominadas áreas de configuración intensiva se diferencian en que los edificios podrán contar con una altura más, lo que significa, por ejemplo, que, en una calle de menos de 10 metros de ancho, se permitirán edificios con una altura de cuatro plantas.
¿Qué categoría corresponde a los distintos barrios? Las zonas de ensanche más antiguas de la ciudad son consideradas áreas de configuración semiintensiva. Espacios como el barrio de Monte Alto y las plazas de Lugo, Galicia, Vigo, Recife y Maestro Mateo pertenecen a este grupo. Entre los espacios calificados como de configuración intensiva están los barrios de Agra do Orzán, Sagrada Familia, Os Castros, Oza, Montiño, Cuatro Caminos, Os Mallos y A Gaiteira.
¿En qué situación legal quedan los edificios afectados? Fuera de ordenación parcial. Esto significa que no se podrá ampliar ni vaciar la totalidad de la edificación.
¿Qué obras pueden desarrollarse en estos edificios? Los propietarios podrán contratar y desarrollar obras de “consolidación, ornato y restauración”. Los propietarios podrán realizar obras de rehabilitación y arreglos, siempre y cuando éstos no impliquen una transformación integral del bloque. Si el edificio desaparece tras una orden de derribo, estará prohibido levantar otro con la misma altura. “El espíritu de este tipo de normativa es que los ocupantes de los edificios los disfruten, pero que las irregularidades no se perpetúen”, explica el arquitecto Fernando Agrasar.
¿Exige la nueva normativa la demolición de algún edificio? No. Las directrices que aparecen en el plan general no implicarán en ningún caso el derribo de los edificios afectados. La norma persigue la desaparición de los bloques que queden fuera de ordenación a largo plazo, pero no de forma inmediata.
¿Cómo justifica el Concello la inclusión de esta nueva norma? El Ayuntamiento explica que el principal objetivo de la normativa es el de fomentar la rehabilitación. El Concello parte de la premisa de que los propietarios evitarán el derribo de los bloques fuera de ordenación a toda costa y preferirán rehabilitarlos que perder dinero a causa de su demolición. El Gobierno local recuerda que la regulación en altura está presente en todos los planes generales, aunque reconoce que la del actual es más restrictiva de lo habitual.
¿Perderán valor los pisos de los edificios fuera de ordenación? Los agentes inmobiliarios confirman los temores de los vecinos que ya han protestado por la normativa. Los expertos aseguran que ningún comprador estará dispuesto a pagar lo mismo por un piso que no se ajusta a lo que marca el plan general que por otro que está en un bloque que se amolda a las directrices. Además, de derribarse el bloque, el solar perderá valor, pues el precio del suelo está directamente relacionado con el número de alturas de los edificios que puede acoger. Esta circunstancia afectará por igual a los propietarios de los pisos superiores que a los de los inferiores, pues, en caso de derribo de un edificio, el valor del suelo se reparte a partes a iguales entre todos los titulares de las viviendas.
¿Afectará la nueva situación a las hipotecas y al registro notarial? Los agentes inmobiliarios alertan de que se perderá edificabilidad y, por tanto, se concederán menos hipotecas y habrá menos movimientos en el registro notarial, ya que habrá menos cambios de titularidad de los inmuebles.
¿Cuáles son los barrios que más han protestado? Las asociaciones de Monte Alto y Matogrande son las que más han protestado por la normativa. La entidad de Monte Alto ha anunciado su intención de presentar alegaciones.
¿Cuáles son sus temores? Los perjuicios a los propietarios cuyos inmuebles perderán valor, la incertidumbre sobre el futuro de los bloques residenciales y la posibilidad de que los bancos muestren reticencias a la hora de conceder hipotecas para pisos que queden fuera de ordenación.
¿Se plantea el Ayuntamiento dar marcha atrás? El Concello ha manifestado que su postura es clara y que el temor de los vecinos y las críticas de la oposición jamás implicarán una modificación de sus planes. El Ayuntamiento, a pesar de esto, precisa que la medida es a largo plazo y que no conllevará cambios inmediatos.
¿Cuándo entrará en vigor? El Concello espera que el plan general entre en vigor a finales de este año, después del final del período para presentar alegaciones el próximo mes de febrero y de la aprobación provisional prevista para este verano.
Instrucciones de una norma de altura - A Coruña - La Opinión A Coruña
Losada ordena revisar el Plan General para hacer cambios sobre los edificios fuera de ordenación
ANGELA FERNÁNDEZ > LA CORUÑA 29 de enerod e 2010
Con alarma social o sin ella, el alcalde ha decidido que habrá cambios en el Plan General en lo que respecta a los edificios fuera de ordenación. Losada anunció ayer que ya ha dado instrucciones a Urbanismo para que revise el documento y que, por tanto, realice cambios, aunque todavía no ha especificado qué alcance tendrán. Hoy mismo la concejala responsable ofrecerá una rueda de prensa para explicar cuáles serán los próximos pasos del gobierno local con respecto a esta medida que pretende que los inmuebles estén acordes en proporción a sus calles. El concejal de Vivienda, por su parte, está de acuerdo con lo hecho hasta ahora, aunque anima al debate público para que el PGOM tenga consenso.
El alcalde, Javier Losada, anunció ayer que ha dado instrucciones a la Concejalía de Urbanismo para que se revisen todos los casos de edificios fuera de ordenación en el Plan General. No quiere esperar a que acabe el plazo de alegaciones para atender, dice, a las “dudas” que han surgido entre los vecinos. Asegura que mantendrá todos los derechos de los propietarios de viviendas, aunque no especificó qué tipo de cambios se podrían introducir en el documento urbanístico. Esta misma mañana, la responsable del departamento, Obdulia Taboadela, ha convocado una rueda de prensa para ofrecer una explicación a este respecto.
“El alcalde siempre está atento a lo que opinan los vecinos”, explicó, mientras pedía a los afectados que “no tengan miedo, es un plan de garantías”. Para tranquilizar aún más a los ciudadanos ironizó sobre las intenciones del gobierno local: “¡Quién cree que el alcalde pone en duda la propiedad de los vecinos!”. El socialista critica y lamenta “las mentidas y las insidias” del Partido Popular sobre este tema.
Por su parte, el concejal de Vivienda, Mario López Rico, se muestra de acuerdo con la calificación de fuera de ordenación de numerosos edificios de barrios consolidados como Monte Alto o los del entorno de la plaza de Vigo o Lugo: “O BNG apoia o Plan Xeral porque mellora a calidade urbana e esta é unha das medidas para facelo”. Eso sí, también defiende que hay que abrir en la ciudad un debate “serio” y que se podría “modular” la medida, para “que quede máis claro o que se pode e o que non se pode facer”.
El nacionalista insiste en que la situación “non é tan dramática” y apunta que afecta, sobre todo, a edificios construidos a partir del PGOM de 1998, ya que muchos estaban calificados desde el anterior. “Están recien feitos e teñen unha vida larguísima, non hai ningún problema”, dice, asegurando que lo que se pretende es “correxir ou deter os excesos edificatorios de planeamentos anteriores”. Los barrios con más casos de nueva ordenación están, dice, “sobresaturados” y, por eso, hay que “equilibralos”. La culpa se la reparten, por tanto, el desarrollismo de los años 60 y los gobiernos socialistas desde la década de los 80.
“Los vecinos non se deben preocupar”, aconseja el responsable de Vivienda, que dice que la denominación de “parcial” dentro de la calificación fuera de ordenación significa que es “suave” y que, la consecuencia final será que “haberá ventaxas de máis calidade urbana”. Sobre los edificios, recuerda que se contempla la rehabilitación integral de hasta el 50% del total y otras medidas de conservación.
López Rico cree que “a responsabilidade do goberno local é buscar o máximo consenso posible” por lo que no descarta que se amplíe el plazo de alegaciones. Por último, anima al debate, a que participen técnicos, políticos y ciudadanos, para “pulsar a opinión pública”, pero pide coherencia: “Os que estaban en contra da especulación que recoñezan que esta medida vai nese sentido”.
El Ideal Gallego Digital
El Ayuntamiento accede a las peticiones de Bens sobre el plan general
Los vecinos mantendrán las alegaciones para exigir que sus terrenos sigan como urbanos
MARCOS OTERO | LA CORUÑA 30 de enero de 2010
El Ayuntamiento ha accedido finalmente a las peticiones formuladas por la Asociación de Vecinos de Bens acerca del plan general. El alcalde, Javier Losada, manifestó ayer que el Gobierno local ha aceptado las demandas formuladas por los residentes en este núcleo de la ciudad, molestos por los cambios introducidos en la clasificación urbanística de sus terrenos, y que así se lo ha trasladado a la agrupación vecinal.
La presidenta de la asociación, Dolores Souto, reconoció que el alcalde, en conversación telefónica, le comunicó el jueves por la tarde la intención del Consistorio de atender sus peticiones. Esta decisión, sin embargo, no implica que los vecinos vayan a paralizar el proceso iniciado hace unas semanas para alegar contra el contenido del planeamiento urbanístico actualmente en tramitación. Muy al contrario, la presidenta de la asociación entiende que deben mantener los recursos para que sus exigencias sean finalmente atendidas, a pesar de que confían en la palabra dada por el alcalde.
La asociación persigue, y el Ayuntamiento está de acuerdo, que la modificación introducida en el plan general elaborado por el equipo del urbanista Joan Busquets por la cual los núcleos de Nostián y Bens se convertirían en terrenos rústicos se elimine. En lugar de ello, reclaman que sus propiedades se mantengan como urbanas, tal y como están catalogadas en el plan general actualmente vigente, correspondiente al año 1998. De no haber logrado el compromiso del Ayuntamiento, los vecinos ya habían denunciado que se verían seriamente perjudicados: con el cambio de clasificación apenas podrían hacer obras y sus propiedades quedarían profundamente devaluadas en caso de que se produjera una expropiación. "Ahora estamos tranquilos y contentos", resumió Dolores Souto sobre la llamada del alcalde para comunicarles que accedía a sus demandas.
El resultado final ha sido obra también de las negociaciones mantenidas durante los últimos días con la Concejalía de Urbanismo para consensuar una solución que convenciese a todas las partes. "Finalmente, el Ayuntamiento ha entendido que estábamos siendo perjudicados", señaló Dolores Souto. La presidenta añadió ayer que la comisión constituida para encargarse de los recursos contra el plan general está ultimando encontrar un representante legal que los asesore.
El Ayuntamiento accede a las peticiones de Bens sobre el plan general - A Coruña - La Opinión A Coruña
El PP inicia en Monte Alto una campaña informativa sobre el plan general
31/1/2010
El grupo municipal del PP inició ayer la campaña Losada, en mi casa mando yo , para recorrer los inmuebles afectados por los cambios de edificabilidad en el nuevo PGOM. Julio Flores explicó que el reparto de 30.000 folletos y 10.000 carteles comenzó por Monte Alto por tratarse de un barrio en el que «el 90% de las viviendas quedan fuera de ordenación».
Hasta el día 17, fecha en la que termina el plazo de presentación de alegaciones, los populares recorrerán los distintos barrios para asesorarles sobre una normativa que «es un atraco a miles de coruñeses», indicó Flores. El concejal consideró que el anuncio del alcalde, que el jueves señaló que revisaría la ordenanza de alturas, «pretende frenar con una simple declaración de intenciones» la medida aprobada inicialmente en diciembre en el pleno «con la esperanza de que no saliese a la luz hasta que no se pudiese dar marcha atrás». Por ello, cree que «el alcalde tiene que pedir perdón a los coruñeses por intentar vulnerar sus derechos, con nocturnidad y alevosía».
Además, Flores asegura que el cambio de la norma de alturas «no es circunstancial, afectará a todas las ratios del PGOM», por lo que reclama que mañana, durante el pleno, «el alcalde explique cómo lo van a hacer, cuándo, en qué términos y qué consecuencias va a tener sobre el PGOM, porque las modificaciones en este punto afectan a todo el plan».
El edil animó a los coruñeses a «hacer un frente común» y presentar alegaciones para frenar «esta agresión a la propiedad que Losada quiere colar por la puerta de atrás» y criticó también la improvisación y el «espectáculo lamentable», tildó, ofrecido por la falta de acuerdo sobre este tema entre los dos partidos del gobierno local.
El PP inicia en Monte Alto una campaña informativa sobre el plan general
Busquets afirma que nunca planteó demoler ni devaluar ningún edificio
El urbanista considera que «a lo mejor no hemos sabido explicar bien» la reordenación de alturas
R. Domínguez 31/1/2010
El redactor del Plan General de Ordenación Municipal, Joan Busquets, salió ayer al paso de la polémica generada en torno a la adaptación de las alturas de los edificios en función del ancho de las calles previsto en el nuevo planeamiento para subrayar que «nunca he dicho, ni es voluntad del plan, que la mejora de la ciudad pase por la demolición de ningún inmueble».
En todo caso, indicó que se trata de una medida que, de mantenerse, afectaría solo a las viviendas de nueva construcción pero que «si esta fórmula de regulación parcial causa inquietud, no va a suponer ningún problema; si este punto lleva a este tipo de discusión es porque preocupa y no tiene por qué, no le demos más vueltas: busquemos otra forma», señaló el autor del PGOM en alusión a la necesidad de «coordinar la finalidad del plan con los intereses de instituciones y vecinos». «Si el Ayuntamiento decide que la ordenación parcial ha de desaparecer, yo no tengo nada en contra», aseguró, y justificó la reforma de la ordenanza anunciada el jueves por el alcalde en aras de «reforzar la seguridad» de los ciudadanos. «La filosofía no es quitar valor a los edificios ni mucho menos», reiteró Busquets, quien también aseguró que «el PGOM no va a perjudicar a ningún vecino».
A juicio del arquitecto, la decisión adoptada por el gobierno local ante el revuelo vecinal «para mí no es una marcha atrás, es asegurar que la gente esté más tranquila, aunque en ningún momento se ha hablado de expropiar, derribar o restar valor, al contrario». Busquets eludió pronunciarse sobre si el conflicto se reducía a la esfera política y tampoco atribuyó la polémica a intereses partidistas: «Siempre intento aplicar la autocrítica: a lo mejor es que no hemos explicado bien las cosas, hemos de explicarlo mejor», dijo.
«No vamos a construir una Coruña mejor demoliendo La Coruña de ayer, sino al revés», insistió antes de recordar que la filosofía que inspiró el plan se basa en la «recualificación» y para ello se apuesta por la rehabilitación de inmuebles, espacios públicos y la diferenciación mediante operaciones urbanísticas singulares, como sus proyectos para la zona portuaria.
En esta misma línea, el experto aprovechó para subrayar que, en el caso de La Coruña, en ese proceso de mejora de la habitabilidad urbana «los barrios juegan un papel muy importante». «La recualificación está en ellos», añadió antes de apuntar que la vida de los edificios determina, antes o después, la entrada en un proceso de reforma, de ahí que «lo que el plan trata de promover es la recuperación».
El urbanista subrayó que en la proyección de La Coruña futura su propuesta apuntaba hacia la configuración de «una ciudad con perfiles algo más bajos», y que «es cierto que algunos edificios son más altos», pero que el desnivel producido con las nuevas construcciones se solucionaría «con cierto trabajo en las medianeras». «Hay un espacio de mejora que no es caro, ni traumático, se puede resolver con sentido común y ganas». La misma fórmula vale para la recuperación de espacios públicos. «Son esas las cosas que he defendido con el nuevo plan, que establece las ideas, pero el desarrollo depende de la inversión y la voluntad de las instituciones y los ciudadanos». Reclamó en este sentido Joan Busquets consenso para llevar a la práctica el nuevo ordenamiento. «El plan debe ponerse en práctica con acuerdo de instituciones y ciudadanos; es muy importante en La Coruña -reiteró- que nos pongamos de acuerdo, que el esfuerzo de políticos y ciudadanos sea por mejorar la calidad de la ciudad y se puede hacer sin demoler edificios y sin hacer grandes inversiones».
Busquets afirma que nunca planteó demoler ni devaluar ningún edificio
La nueva normativa sobre la altura de los edificios divide al Gobierno local
Los socialistas afirman que ningún inmueble quedará fuera de la normativa por una elevación desproporcionada pero el Bloque lo exige para evitar los excesos edificatorios
La polémica surgida por la obligación que fija el nuevo plan general de limitar las alturas en los solares ocupados ahora por inmuebles con excesiva edificabilidad causa un desacuerdo en el seno del Gobierno municipal. Mientras los socialistas pretenden dar marcha atrás en esta iniciativa, los nacionalistas la defienden para acabar con la especulación que se produjo en el pasado. La oposición rechaza frontalmente este cambio legal e inicia una campaña en su contra por los barrios más perjudicados
JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | LA CORUÑA 31/01/2010
Las protestas vecinales por la reducción en la edificabilidad que establecerá el nuevo plan general en los inmuebles que queden fuera de ordenación genera una respuesta diferente por parte de los socios del Gobierno local. Los socialistas aseguran que ningún edificio será excluido de la normativa por razón de su altura, mientras que los nacionalistas consideran necesaria esta medida para evitar los "excesos edificatorios del pasado", aunque señalan que este cambio no tendrá consecuencias económicas para los propietarios de viviendas.
Frente a esta postura dividida del Ejecutivo municipal, el Partido Popular puso ayer en marcha una campaña en contra de la limitación de las alturas para las parcelas con inmuebles ya construidos. Bajo el lema Losada, en mi casa mando yo, la oposición comenzó ayer en Monte Alto, uno de los barrios más afectados por el cambio urbanístico, la distribución de 30.000 folletos y la colocación de 10.000 carteles.
La concejal de Urbanismo, la socialista Obdulia Taboadela, se encargó ayer de rebatir las acusaciones del PP sobre las alturas recogidas en el plan general, a las que calificó como una "campaña de mentiras". Con el fin de hacer frente a los argumentos de los populares, la edil continuará la próxima semana las reuniones iniciadas en los últimos días con dirigentes vecinales y empresariales para garantizarles "la seguridad jurídica de sus viviendas y que ningún edificio de la ciudad quedará fuera de ordenación por razón de la altura".
Taboadela considera que el PP se mueve tan sólo por fines electoralistas y acusa a su portavoz, Carlos Negreira, de actuar "de forma perversa" mediante el fomento del miedo entre los vecinos. La presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Luisa Varela, será la primera en reunirse con la concejal, que también hablará la próxima semana con representantes de O Castrillón, Nostián y Bens, así como con los promotores inmobiliarios.
Otra de las iniciativas adoptadas por el Gobierno local para afrontar las quejas vecinales ha sido la apertura de una línea de atención a los ciudadanos mediante el teléfono 010, en la que se proporciona información sobre el plan general en cualquiera de sus aspectos y, en particular, sobre las directrices en torno a las alturas. Pese a que su socio de gobierno asegura que ningún inmueble quedará fuera de ordenación por su altura, el BNG afirma que esta medida sí se aplicará, pero que no repercutirá en el valor económico de los pisos. Los nacionalistas justifican esta medida para acabar con la excesiva edificabilidad aprobada en el pasado en algunos barrios de la ciudad, que se tradujo en edificios con una altura desproporcionada con la anchura de las calles.
El nuevo plan establece unas alturas máximas en función de la anchura de cada calle para impedir que los futuros inmuebles vuelvan a ser tan elevados y asegura que habrá "una fórmula plenamente garante de su seguridad jurídica y económica", aunque no detalla en qué consiste. Los nacionalistas explican que la exclusión de la ordenación de los edificios más elevados "no crea ninguno de los graves problemas que se están escuchando desde varias instancias", entre las que menciona al PP, y destacan que no se pretende derribar ninguna construcción, sino "adaptarlas a una norma de altura más civilizada que la vigente hasta ahora".
También el BNG realizará una campaña informativa en la ciudad sobre estas cuestiones para contrarrestar el uso del "miedo y la intoxicación" que asegura hace el PP, al que acusa de actuar con intereses electoralistas o en connivencia con "determinados sectores económicos de la ciudad", de los que dice que intentarían especular con solares vacíos o edificios bajos que a partir de ahora no podrían tener una altura mayor.
Durante el acto realizado ayer por la oposición en Monte Alto para informar a los vecinos sobre el cambio en la regulación de las alturas, el concejal Julio Flores les animó a presentar alegaciones contra el plan general pese a la promesa del alcalde de que la normativa de altura no tendrá consecuencias, ya que estima que su palabra y de la edil de Urbanismo "no tienen ningún valor".
Flores advirtió de que la variación anunciada por Losada afecta a todo el plan general, por lo que debe explicarse cómo se va efectuar. Para los populares, entre los vecinos existe un "cabreo monumental por este atropello" del Gobierno local, al que acusan de ser "un barco a la deriva" a causa de las opiniones diferentes que PSOE y BNG mantienen sobre este asunto.
La importancia que el cambio normativo que introduce el plan general en relación con las alturas en el barrio de Monte Alto animó a la asociación vecinal a organizar una asamblea para informar sobre las consecuencias que tendrá para los propietarios de viviendas en edificios que queden fuera de ordenación. La abundancia de inmuebles con una elevación desproporcionada en relación al ancho de las calles hace de esta parte de la ciudad una de las más afectadas por la modificación urbanística propuesta por el Gobierno municipal, lo que ha generado inquietud entre los residentes.
La nueva normativa sobre la altura de los edificios divide al Gobierno local - A Coruña - La Opinión A Coruña