Como puede quedar coja la exposición, aquí os dejo las imágenes actuales del acueducto, y la antigua (una vez más, de Juanín)



Y ahora...







La función de esta gigantesca noria era la de elevar las aguas de los canales del Jarama hasta la finca de La Montaña, que era una enorme dehesa de encinas centenarias y olivar. Ni que decir tiene que con el desarrollo urbanístico de la zona, no sólo se han perdido los canales de la finca, sino gran parte del arbolado histórico.
Lo peor, ha sido la pérdida de la gran encina de La Montaña, uno de los ejemplares más grandes de Madrid, con 24 metros de diámetro de copa, y alrededor de 500 años. Se retranqueó la parcela del hospital para respetarla, pero no sobrevivió al traqueteo de los bulldozers.

No tengo imágenes del "antes". Por desgracia, sí que las tengo del "después"...







No me gustaría pensar que debajo del asfalto y el hormigón están los olivos. Prefiero pensar que fueron trasladados. Sí, seguramente eso hicieron...




No obstante, no todo es negativo. Existe un plan para recuperar la azuda, el acueducto y los sistemas tradicionales de riego. Y al menos, se ha recuperado el palacete de La Montaña, aunque ahora esté en manos privadas. Algo es algo...