En la época de Felipe II, España y Portugal llegaron a ser un Reino Unido peninsular por la Corona de Felipe II, y entonces Madrid representaba el centro de esos reinos.
No olvidemos que Aragón mantenía intactos sus derechos civiles tanto en el propio Aragón como en sus "confederadas" Cataluña, Valencia y Baleares.
Los viajes entonces eran largos, caros y agotadores y una capital centrada en los Reinos de entonces, era un alivio en muchos aspectos.
El clima en Madrid es menos duro en invierno que en Valladolid, Salamanca, Segovia o Burgos.
Aunque es mucho más seco y caluroso en verano, la familia real solía encontrarse en El Escorial y posteriormente en Aranjuez o La Granja.
Madrid era un villorio entonces, pero tenía río, un pequeño río, estaba en una zona agradable para vivir, tenía mucha caza (El Pardo, Casa de Campo), y contaba con un Alcázar muy importante.
De siempre los reyes de Castilla habían gustado pasar temporadas en el Alcázar de Madrid.
Para los viajes al Sur del país no era necesario atravesar la Sierra.
La Corte la prefería a la abigarrada y difícil Toledo, y al clima duro de Valladolid.
Los cortesanos tambien influyeron.
Creo que hay que situarse en esa época y en sus circunstancias como siempre debe hacerse, y hallar las claves de la capitalidad de Madrid, aunque era una ciudad pequeña y poco grata entonces.
http://www.nova.es/~jlb/mad_es62.htm



Responder Con Cita

Ese aspecto es muy interesante, Toledo era la capital eclesiástica antigua y por otro lado, los príncipes de la época de Felipe II, siendo católicos fervientes, no dejan de estar influídos por las ideas del Renacimiento, como el humanismo.
