Yo tb lo creo, creo que el concurso es un mero festejo de la Gran Vía en su centenario y, vistas algunas de las propuestas, me parece bien que afortundamente no pase de eso!
Los que más me han gustado, son el 4. el 6. y el 23. Especialmente me ha gustado el 4, la mirada vertical, hace tiempo que pienso en las posibilidades de las arquitecturas efímeras en el centro de la ciudad, creo que su propia dinámica encaja a la perfección con la idea de poner contemporáneo en los cascos antiguos, introducen la innovación sin obligar a eliminaciones, le dan mucho valor añadido al casco antiguo en puntos no consolidados como mercados o dotaciones municipales. Desde luego es evidente que la Gran Vía es un escenario perfecto y muy propicio para desplegarlas, aunque tratándose de la Gran Vía quizá podríamos emplear la palabra exhibirlas.
Sobre el proyecto de Oriol, estoy totalmente de acuerdo con la valoración que de él hace Renovatio (rep por colgar los proyectos!). Tb yo pienso como algunos de vosotros que la Gran Vía en su propia concepción está pensada como avenida, y eso incluye sin duda el tráfico rodado. Personalmente pienso que petonalizarla sería avocarla a una muerte lenta.
Por otra parte, el proyecto (cómo no) supedita la peatonalización al enterramiento del tráfico. Por favor, cuándo algunos aceptarán que en el siglo XXI en los cascos antiguos el tráfico rodado debe, o ir sobre rasante, o ser recortado o ser eliminado sin más (= peatonalización), pero no ya enterrarlo, la construcción de viales subterráneos y elevados es una solución superada, porque no ha sido solución para los centros de las ciudades, sino que al contrario los ha degradado. El túnel necesario para el proyecto de Oriol es tan bestial y absurdo como el que propuso la Admon autonómica para solucionar la reforma del Prado. Ya tuvimos bastante con el tunel abisal de Bailén. Basta ya de plantear túneles en el centro histórico. Horadan la ciudad creando impactos visuales fortísimos con sus bocas de acceso y salida, contribuyen a cimentar en exceso el subsuelo, compactando el terreno y haciendo cada vez más dificil la viabilidad de la vida vegetal en el centro, algo de lo que no se puede prescindir, bajo riesgo de asfixia y pérdida de calidad de vida en la ciudad.
Sin hablar de las costosísimas inversiones que requieren, que suponen una auténtica fuga de efectivo de las arcas municipales, y un endeudamiento inasumible, además de una pérdida enorme de capacidad financiera de los ayuntamientos para vertebrar la ciudad en base a los instrumentos que tienen probado tener esa capacidad, como la consolidación de los espacios públicos y las dotaciones necesarias para el despliegue de las políticas sociales, de bienestar. Lo de Oriol es para mi sencillamente un disparate.
Última edición por matritense fecha: 16-sep-2010 a las 23:22
Madrid, elegida por las estrellas.