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KrazyPlanet
De ABC:
Serrano ganará aceras y perderá carriles en una reforma que no comenzará hasta 2007
El proyecto ganador contempla soluciones concretas para la iluminación, aceras y calzadas y un novedoso tratamiento vegetal en todo el tramo afectado.
MADRID. En su correspondiente orden -primero, la M-30, luego el eje Prado-Recoletos, y después, Serrano- la segunda vía comercial más importante de Madrid va a transformarse con una remodelación completa, que variará sus aceras, sus calzadas y hasta el subsuelo.
Serrano ya tiene proyecto: el de Miguel Tejada y Clara Eslava, ganadores del concurso internacional de ideas que convocó el Ayuntamiento y que plantea tres grandes aparcamientos bajo tierra a lo largo de esta calle.
Los arquitectos han «pateado» la calle durante semanas para elaborar su proyecto. Las propuestas se refieren a aceras, calzadas, aparcamientos, y a distintos puntos concretos de la calle, en su tramo entre María de Molina y la plaza de la Independencia.
La calle, un tapiz
El concepto
Los arquitectos que han ganado el concurso de ideas se imaginan la calle Serrano como un tapiz en el que mezclar la urdimbre de una zona en que hay comercios, oficinas, paseantes, y a la vez es una de las principales arterias del tráfico rodado. La premisa era mantener esa variedad de usos en la calle. La propuesta es aumentar el espacio para el peatón restándole algo a los coches.
Los aparcamientos
Tres, y subterráneos
El proyecto plantea construir tres tramos de aparcamiento, los tres subterráneos. El primero iría entre la calle hermanos Bécquer hasta la de Juan Bravo, su acceso será por Diego de León y Juan Bravo, y tendrá 380 plazas.
El segundo, entre las calles Ortega y Gasset y Hermosilla y con 630 plazas, tendrá acceso desde la vía de servicio de Castellana. El último, con un total de 610 plazas, iría desde Jorge Juan hasta la plaza de la Independencia, con entrada por esta misma plaza.
En los tres casos, los estacionamientos bajo tierra tendrían dos plantas de aparcamiento, un carril central de doble sentido y dos baterías de aparcamientos laterales.
Los accesos a estas zonas de aparcamiento se producirían desde las vías transversales. Para facilitarlos, se aprovechará la diferencia de cota -altura distinta- que existe entre la calle de Serrano y el paseo de la Castellana.
Más aceras
Tendrán hasta ocho metros
Una de las características de la calle de Serrano, en la actualidad, es, a juicio de los arquitectos que han ganado el proyecto para remodelarla, que destina un espacio excesivamente reducido a los peatones. Para remediarlo, en su planteamiento las aceras ganan en metros: pasan de los 4,80 actuales hasta los 7,50 u 8.00.
La dividen en tres bandas: la central concentrará los actuales árboles de gran porte, y también tendrá los bancos, papeleras y diferentes «alfombras verdes». Será la zona de paseo y tránsito de peatones.
La banda interior se emplea mayoritariamente para el uso de paseo: se instalarán alfombras rojas para «ver escaparates» precisamente en la zona de la acera más cercana a los comercios.
La banda exterior aloja las salidas de los aparcamientos y las marquesinas de autobús, además de los báculos de alumbrado.
Menos coches
Reducir un carril
En la actualidad, en Serrano hay cinco carriles para vehículos privados más un carril-bus. Además, en uno de los lados de la calle hay un aparcamiento en superficie. De esos carriles, uno de los de circulación está «permanentemente inutilizado por la doble fila», señalan en el proyecto los arquitectos.
Lo que proponen es mantener cuatro carriles -los que funcionan efectivamente en la realidad- además del carril-bus. Los dos infrautilizados -aparcamiento en superficie y doble fila- pasarían a sumarse a las aceras.
En este sentido, el jurado del concurso aconseja realizar un estudio sobre la viabilidad de utilizar tres carriles para uso privado y dos para el transporte público, taxis y la carga y descarga.
Luces en el suelo
Distintos usos, distintos colores
Empotradas en el suelo, aparecen luces lineales de diferentes colores, que indican con ellos los diferentes usos. Así: los accesos a los aparcamientos aparecerán con luces azules; los pasos de peatones, en tono amarillo cadmio, las paradas de autobús, en rojo, y las verdes acompañarán a las alfombras vegetales. Los bancos se subrayarán con una luz blanca.
Los autores explican esta propuesta: construyen con ella un nuevo tejido, el de la noche. También las farolas cambian: se sustituyen por báculos dispuestos en el borde de la calzada.
Tapizantes y trepadoras
Espacios verdes
En la reforma de la calle de Serrano no podía faltar el espacio verde. A los grandes árboles que ya existen en la zona, y que se mantendrán -de acuerdo con los deseos de los autores de la propuesta ganadora del concurso-, se unen propuestas muy originales, como el uso en los márgenes de las calzadas de plantas como las colas de caballo, los iris, o las espadañas.
Han pensado también los autores del proyecto en la disposición, a lo largo de la calle, de atomizadores y difusores de vapor de agua temporizados, que funcionen durante el verano creando microclimas de frescor a lo largo del recorrido.
Sobre las aceras, habrá alfombras verdes, formadas por plantas tapizantes que crezcan en horizontal. Y también se sugiere la plantación de trepadoras, que se extiendan en vertical sobre cables instalados entre las farolas de forma estratégica, de manera que estas especies formen «cortinas».
María de Molina
Adiós a los subterráneos peatonales
Para determinados puntos de la calle, los ganadores del concurso han ideado soluciones concretas. En el cruce con María de Molina, por ejemplo, suprimen los pasos peatonales subterráneos, y los sustituyen por pasos de peatones. Quieren tratar la isleta triangular que se forma por el cruce de vías en ese punto, y proponen también instalar una fuente en ese punto.
Juan Bravo
«Cerrar» el Museo al aire libre
En el cruce de Serrano con Juan Bravo, la solución aconsejada es mejorar las escaleras a Serrano desde la Castellana, sobre todo en el margen sur del puente. Bajo el mismo, el proyecto piensa en «cerrar» parcialmente el Museo al aire libre, mediante grandes planos de vidrio y vegetación. En lo que respecta a la Embajada de los Estados Unidos, la sugerencia pasa por mantener el área de protección que la rodea, integrando los requerimientos de seguridad en el diseño de la zona.
Marqués de Villamagna
El «balcón» de Serrano
Esta zona es una de las más visitadas de la zona, debido a la proximidad de un gran centro comercial. Por ello, se piensa en aprovecharla y ampliar los espacios peatonales.
Otra característica que se tiene en cuenta es que puede convertirse en el «balcón» de la calle Serrano hacia la Castellana. Vaporización mediante nubes de agua y una alfombra vegetal en el suelo redondearán el acabado.
Museo Arqueológico
Actuar sobre la verja
La plaza de Colón mantendrá el mismo tratamiento del pavimento y de las especies verdes a plantar. En el cercano Museo Arqueológico, se considera necesaria la integración de sus jardines hacia la calle, pero no abriéndolo directamente, sino actuando sobre la forja de la verja.
Plaza de la Independencia
El remate
Aunque los ganadores del concurso se limitan a tratar el suelo en la zona, y a mejorar la dimensión de la embocadura del paso subterráneo peatonal que conecta el Retiro con este punto, el jurado del concurso aconseja estudiar la ordenación de la plaza como glorieta, y corregir la «anómala situación actual de las isletas» en torno a la Puerta de Alcalá.