Esta es una esquina de la Plaza. Si han cambiado cosas, ahora luce mucho mas, ya que fue reformada, y sus fachadas limpiadas y repintadas, cosa que le devolvió los colores vivos y fuertes originales. Ahora está como nunca.
Justo detrás el Ministerio de Asuntos Exteriores. Cuando un nuevo embajador va a llevar las credenciales al Rey, un cortejo de caballos conduce al Embajador de turno a Palacio en Carroza. Una de las tradiciones mas bonitas que he visto en vivo en la ciudad, y de las poquísimas que se conservan. La mal entendida "multiculturalidad" le ha borrado muchas huellas de identidad a nuestro Madrid...
