Limita al norte con Navarra, al oeste con Tarazona y el Moncayo, al sur con Aranda y Valdejalón y al este con la Ribera Alta del Ebro y las Cinco Villas.
Un aspecto a destacar de su clima es el cierzo, un viento frío y seco que sopla del norte.
El relieve de perfil suave esta conformado por una serie de altiplanicies, entre los 350 y los 700 metros sobre el nivel del mar.
A menos de 70 km desde Zaragoza se encuentra Borja, capital de la comarca, que se alza sobre la margen derecha del río Huecha.
Web oficial de la comarca:
Página de bienvenida
Un monte que condiciona el clima de esta tierra. Dos productos por excelencia, el vino y el aceite. Tres culturas, árabe, cristiana y judía. Cuatro uvas, Cabernet, Merlot, Shyrah y por supuesto, Garnacha. Cinco sentidos, tus cinco sentidos para descubrir La Ruta de la Garnacha.
Cómo llegar
La Ruta de la Garnacha se extiende por la zona vitivinícola de la D.O Campo de Borja, a los pies del Moncayo, descendiendo por el Valle del Huecha hasta el Ebro. Al noroeste de la provincia de Zaragoza, a 60 kms de la capital, se accede a ella por la N-122 que une esta con Soria o por la AP-68, de Zaragoza a Navarra, País Vasco y La Rioja.
Los trenes de alta velocidad que llegan a Zaragoza o el aeropuerto de la capital aragonesa colocan a La Ruta de la Garnacha cerca de cualquier punto del país.
Los vinos de la Ruta
El Imperio de la Garnacha tiene casi 8 siglos de edad; los viñedos más antiguos de la D.O. datan de 1145 y de las 5.000 hectáreas de garnacha, más de 2.000 tienen edades comprendidas entre 30 y 50 años. Sus producciones son bajas, pero inmensamente apreciadas enológicamente, por la complejidad estructural y aromática que proporcionan a los vinos. En la zona baja, encontramos garnachas en vaso y en espaldera. Sus vinos son cálidos, potentes y muy aromáticos. La zona media se caracteriza por tener la mayor concentración y densidad de viñedos. Son los suelos de las terrazas del río Huecha, con vinos muy complejos, intensos, estructurados y carnosos. La zona alta de la D.O. corresponde a las estribaciones del Moncayo, con vinos finos, sutiles y elegantes [Volver]
Patrimonio
A los pies del Moncayo se extiende una llanura repleta de viñas, olivos y almendros, un espectacular monasterio cisterciense, el Monasterio de Veruela, donde se encuentra el Museo del Vino de la D.O. Campo de Borja. Juderías y torres mudéjares miran al viajero desde las alturas; ermitas románicas, acequias árabes, poblados de la Edad del Hierro. Paisajes de somontano que inspiran a poetas. Y garnachas centenarias, que invitan a degustar caldos hechos con mimo, en históricas bodegas o en pequeños lagares familiares, acompañados de la suculenta gastronomía de este rincón aragonés. Ocho siglos de historia vitivinícola resumidos en un misterioso territorio por descubrir, La Ruta de la Garnacha
Fuente.
Rutas del Vino de España
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Día Internacional de la Garnacha
El objetivo es "crear un movimiento global" para situar a la Garnacha en el "lugar que le corresponde y en el que cada productor de garnacha podrá idear promociones, catas de vino, maridajes, o cualquier otra actividad que se crea conveniente".
El viernes se celebró, por primera vez, el Día Internacional de la uva de la Garnacha, según acordó el Primer Simposio Internacional de la Garnacha, que se celebró el pasado mes de junio y en el que se reunieron los principales especialistas del mundo de la variedad garnacha, con el objetivo de estudiar, discutir y analizar esta variedad.
El objetivo de esta iniciativa es "crear un movimiento global" para situar a la Garnacha en el "lugar que le corresponde y en el que cada productor de garnacha podrá idear promociones, catas de vino, maridajes, o cualquier otra actividad que se crea conveniente", según explicó la DO Campo de Borja.
La Denominación de Origen Campo de Borja, que cuenta con 5.000 hectáreas de Garnacha, va a sumarse a esta celebración con una promoción de vinos de alta expresión de garnacha.
Hace poco se publicó la noticia que el aceite de estas tierras era ya reconocido como denominación de origen sierra del Moncayo.
Cinco corales internacionales se citan en las jornadas de Borja
Cinco corales internacionales se citan en las jornadas de Borja - Escenarios - www.elperiodicodearagon.comParticipan gupos de Filipinas, Bulgaria, EEUU, Suiza y Eslovenia.
Coros procedentes de Filipinas, Bulgaria, EEUU, Suiza y Eslovenia participarán en la XXX edición de las Jornadas Internacionales de Canto Coral en Aragón, que se celebran desde ayer y hasta el 1 de noviembre en Borja; y de las que han disfrutado más de 87.700 personas en los 151 conciertos organizados en sus treinta años de historia. Además, como novedad este año y con motivo de su 45° aniversario, el 29 de octubre actuará la coral municipal Vientos del pueblo.
La diputada provincial Cristina Palacín recordó que el certamen de Borja ha atravesado "tres momentos importantes" en su historia, ya que al principio recibía a grupos de la Comunidad aragonesa, posteriormente a corales de otras comunidades y "desde hace unos años ha dado un salto cualitativo importante", dado que en las jornadas participan "corales de distintos puntos del mundo", en un festival que ofrece "lo mejor de la música coral".
Este fin de semana actuarán los coros Choir Rodina (Bulgaria) --hoy, a las 21.00 horas-- y Choir of Asia (Filipinas) --mañana, a las 19.00 horas--. Además, tendrá lugar el XXX Curso Taller para directores y cantores, impartido por la Chamber Choir of Asia de Filipinas, al que asistirán una treintena de alumnos, que abordarán la técnica vocal, los instrumentos y estilos de Asia, y la experiencia en el show coral.
Las jornadas continuarán el día 30 del concierto de Ensemble Vocal Féminin Callirhoé, de Suiza, y un día después, del coro Komorni Zbor Orfej Ljutomer (Eslovenia). El certamen concluirá el lunes 1 de noviembre, con un concierto a cargo del coro Delaware University Choir, de Estados Unidos. Todos los conciertos se celebrarán en la Iglesia Colegial de Santa María de Borja.
Magallón restaurará el retablo mayor de su parroquia
Magallón restaurará el retablo mayor de su parroquia | Heraldo.esEl Ayuntamiento de Magallón va a iniciar la restauración del retablo mayor de la iglesia parroquial de San Lorenzo en el marco del Plan de Restauración de Bienes Histórico-Artísticos de carácter mueble y propiedad eclesiástica de la DPZ. El proyecto, presupuestado en 15.000 euros, será llevado a cabo por las restauradoras Ana García y Virginia Bagüés.
Entre el mobiliario que hay en el templo destaca el retablo mayor de estilo barroco, realizado entre 1676 y 1680. En el centro, y dominando el mismo, se encuentra la imagen de San Lorenzo con la parrilla. La obra se completa con lienzos dispuestos en el banco, cuerpo principal y ático. Varios de los cuadros de este retablo son obra del pintor Vicente Berdusán. Se trata de una obra realizada en madera dorada y policromada con sotobanco, y cuerpo principal dividido en tres calles separadas por cuatro columnas salomónicas y un ático.
Se trabajará en la parte superior del retablo, incluyendo solo la mazonería del ático y la imagen titular del mismo, San Lorenzo mártir, junto con su hornacina. También se contempla el aspirado de todo el retablo y el estudio del mismo con toma de muestras y catas de limpieza representativas de toda la superficie de la mazonería. Y se incluye un estudio histórico y de las técnicas de su ejecución.
En el sotobanco se encuentra una decoración con las armas de la villa de Magallón y en el banco aparecen en relieve los cuatro padres de la iglesia latina: San Agustín, San Ambrosio, San Jerónimo y San Gregorio Magno.
Flanqueados por los relieves, en la calle lateral derecha se encuentra la escena del Nacimiento y en la izquierda, la Epifanía. Separando las calles, en el cuerpo central hay columnas salomónicas. En la derecha se colocaron los lienzos de San José con el Niño en la parte inferior y en la superior el de la Magdalena. La hornacina central cobija la imagen del santo titular, una talla que lleva en su mano derecha una parrilla, símbolo de su martirio, y en la izquierda porta un libro. La calle izquierda alberga los lienzos de San Joaquín con la Virgen Niña y de Santa Catalina de Alejandría. Por último, en el ático aparece el lienzo de la Inmaculada.
La restauración del claustro de la colegiata de Santa María de Borja comenzará en enero
La restauración del claustro de la colegiata de Santa María de Borja comenzará en enero | Heraldo.esLa primera fase se centrará en los arcos. Más adelante se rehabilitará el conjunto del templo.
El Ayuntamiento de Borja comenzará en enero la primera fase de la recuperación de los arcos del claustro de la colegiata de Santa María, actualmente tapiados y muy deteriorados, con una inversión inicial de 133.000 euros.
Para su financiación se firmó recientemente un convenio sobre bienes inmuebles de propiedad eclesiástica por el que la Diputación Provincial de Zaragoza aportará 79.800 euros, 26.600 la diócesis de Tarazona y el resto el Consistorio. El proyecto, realizado por la arquitecta borjana María Martínez y el arquitecto magallonero Fermín Soto, se encuentra ahora en la Comisión Provincial de Patrimonio para su estudio y aprobación.
Según los técnicos, en estos momentos el claustro presenta "una situación lamentable por el estado de ruina al que está sometido desde hace décadas". Por ello, en principio se va a actuar sobre dos de los arcos del ala noroeste que quedarán abiertos, con vista al pequeño jardín interior, pero con un cerramiento acristalado.
Para el alcalde de Borja, Eduardo Arilla (PSOE), se trata de una intervención "necesaria que va a añadir valor al claustro porque se va a descubrir un elemento arquitectónico de gran interés artístico". Además, el primer edil consideró que la ciudad "va a ganar un espacio de mucho interés turístico".
La intervención total prevista para la recuperación del claustro rondará el millón de euros, mientras que la rehabilitación integral de la colegiata superará los siete millones. Para esta última partida, el Ayuntamiento de Borja negocia un plan director.
La colegiata de Santa María es una de las tres parroquias que existían en Borja después de la Reconquista y la única que ha llegado hasta nuestros días sin que su configuración artística haya sido sustancialmente modificada.
Poco tiempo después de que el templo, que había sido ampliado entre los siglos XV y XVI, obtuviese el rango de colegiata, que perdió en el siglo XIX, el rey Juan II de Aragón dio su permiso en 1465 para construir el claustro, que se conserva algo modificado.
Este claustro mudéjar constituye una de las piezas más importantes del conjunto del templo. La incrustación del mismo en la iglesia (fue necesario romper parte del muro y de los contrafuertes para su edificación) hace pensar en que fue construido posteriormente a la ampliación de la nave.