El parque-jardín del Monasterio de Piedra ha sido declarado Conjunto de Interés Cultural en la categoría de Jardín Histórico. El enclave se caracteriza por ser un paisaje natural en el que el hombre ha ido actuando, modificando, mejorando y creando a su antojo, placer y beneficio.
Zaragoza.- El parque-jardín del Monasterio de Piedra ha sido declarado Conjunto de Interés Cultural en la categoría de Jardín Histórico. Esta categoría es definida en la Ley como el espacio delimitado que resulta de la intervención del ser humano sobre los elementos naturales, ordenándolos y a veces complementándolos con arquitectura y escultura u otras manufacturas, siempre que posea un origen, pasado histórico, valores estéticos, botánicos o pedagógicos dignos de salvaguarda y conservación.
Este enclave se caracteriza por ser un paisaje natural en el que el hombre ha ido actuando, modificando, mejorando y creando a su antojo, placer y beneficio. Muchos de esos cambios pasan desapercibidos debido a que el paso de los años los ha integrado plenamente en el medio que les rodea, y por ello parecen naturales.
Sin embargo, no todos los elementos que componen el parque o jardín del Monasterio de Piedra son naturales, sino que la gran mayoría de cuantos se visita y admira en la actualidad fueron realizados por actuación directa del hombre, por lo que se procede a considerarlo como un parque o jardín de recreo.
El parque-jardín muestra un estilo romántico y pintoresco. Está impregnado de un estilo derivado de modelos precedentes que provienen del jardín paisajista inglés del siglo XVIII. La evolución del jardín se hace de tal manera que no se pueden distinguir los jardines de la naturaleza que los rodea, lo que se desarrolla de manera más exagerada en los jardines en donde impera el ideal de lo sublime y pintoresco.