Los pasados 30 y 31 de Mayo se celebraron en Santander los actos del día de las Fuerzas Armadas, en estos actos se desarrolló entre otras actividades, un simulacro aeronaval al cual asistieron más de 100000 personas, convirtiendose en el acto con mayor número de público celebrado en santander
A continuación os pongo unas fotos del simulacro que consistia en el rescate de 3 intermediarios de la ONU en un país ficticio, que habian sido secuestrados.
(Paciencia son casi 400 fotos)
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para no sobrecargar mucho esto meto alguna noticia de lo acaecido durante el fin de semana
Entusiasmo por la fiesta castrense
Santander dio ayer los últimos retoques para tenerlo todo listo
Nueve síes de respuesta a la misma pregunta, planteada a diez personas en distintas zonas de la ciudad: «¿Qué le parece un fin de semana lleno de Fuerzas Armadas en Santander?» La unanimidad es casi absoluta. «Nos encanta el ambiente», «están muy bien estos espectáculos de vez en cuando», «acudiré con mis nietos y me parece estupendo que se honre a la bandera española». Una única opinión en contra, de un turista andaluz que se declara «contrario a lo que significan los ejércitos. Pero no me parece mal que se haga una exhibición profesional como la que van a hacer».
Entre los santanderinos, entusiasmo. A los nueve interrogados por este periódico les da exactamente igual el corte de calles, los aparcamientos restringidos en El Sardinero y el centro. Ni les molesta lo más mínimo ver su espacio 'tomado' por las fuerzas del orden. «Todo sea por la fiesta», decían en la segunda playa de El Sardinero Miguel y Mónica (nada más acabar el ensayo de desembarco naval) en referencia a los actos de hoy y mañana.
Febril actividad
La actividad era febril en el Paseo Pereda, el parque de Las Llamas y las inmediaciones de la playa citada, donde todo el que quiera se empapará de espíritu castrense. Operarios haciendo todo tipo de arreglos, la música atronando desde los altavoces, militares coordinando tiempos y pasos. Y ciudadanos echados a la calle para hacerse una idea de cómo serán los espectáculos.
Pese a que el viernes es día laborable, había cientos y cientos de personas disfrutando del simulacro de desembarco que se inició a las 10,30 horas. Otras muchas decenas pululaban por el parque de Las Llamas, observando y haciendo boca. En el centro de Santander se respiraba un ambiente especial. No sólo por la cantidad inusual de agentes de tráfico y policías nacionales, bien visibles por todas las esquinas, sino también entre los transeúntes. Un guardia civil retirado, que se daba un garbeo con un par de amigos por el Paseo Pereda, afirmó sentirse «emocionado».
El Ayuntamiento de Santander repitió ayer su llamamiento para que el público deje los vehículos en casa y se desplace en autobús, con lo que se supone que facilitará hoy mucho la vida en la capital. Porque, además, hasta la climatología piensa ponerse de lado de la celebración militar. Ayer, a las 10,00 horas lucía un sol espléndido y los termómetros llegaban a los 20 grados. El tiempo generoso se repetirá hoy, sábado, por lo que los organizadores auguran que la gente se volcará. Las previsiones meteorológicas hablan de una temperatura máxima de 24 grados y una mínima de 16.
Negocios en movimiento
Gran parte de los hoteles de la ciudad están repletos y los negocios de hostelería satisfechos con el movimiento de gente que genera la cita, según confirmaron algunos. Sólo con las autoridades militares, los altos cargos del Ministerio de Defensa y los miembros de la Casa Real se han cubierto decenas de habitaciones en los más importantes establecimientos, mientras que los efectivos de las fuerzas del orden, sobre quienes recae el peso de las labores a pie de calle se alojan en Santander y alrededores.
El vendedor del kiosko de la plaza de Farolas Joaquín Ramos está, lógicamente, a favor del movimiento que genera un evento de esta índole. «Nos viene fenomenal a todos. A las cafeterías, a los hoteles, a los restaurantes, a los taxistas... A lo largo del año tenía que haber más acontecimientos así. A mí me gusta que sea militar. Esto no se ve todos los días».
Tres paseantes por la plaza de Velarde, Victoria Jimeno, María Victoria Ruiz y María José Ruiz, se declaran felices. Una de ellas, por cierto, participará con el 'Orfeón Cántabro' en el concierto de las 20,00 horas de hoy en la plaza Porticada. María José y María Victoria recuerdan, entre risas, lo que disfrutaron en la Semana Naval de 1968. Entonces no habían cumplido los 20 y se dedicaron a recrearse la vista con los guardiamarinas que llenaron la ciudad. «Qué tiempos», suspiraban. «Fueron unos días inolvidables».
José María Pérez cree que estos dos días de fuerzas armadas en Santander serán para guardar en la memoria. Él no se siente especialmente afecto a lo militar, lo que no obsta para que piense asistir al desembarco de hoy y al homenaje a la bandera de mañana. «Estos montajes son muy vistosos, por la música, por todo. Y creo que estará todo a tope, porque vendrá mucha gente de los pueblos de alrededor, como ocurre siempre». ¿Será toda una fiesta?. «Seguro. Más que seguro».
La guerra suena a 'rock and roll'
Queen, Bonnie Tayler y 'Rocky', banda sonora del ensayo del desembarco en El Sardinero
Desde 1986 llevaba Bonnie Tyler pidiendo a gritos un héroe y ayer, por fin, lo consiguió. Y no sólo a uno, sino a todo el Ejército español. El 'I need a hero' -'Necesito un héroe'- de la cantante galesa retumbó por los altavoces, instalados en la segunda playa de El Sardinero, cuando una veintena de infantes de marina llegó a la arena a bordo de las lanchas rápidas Supercat. El sueño, a cámara lenta, de cualquier guionista de Hollywood.
Por si la adrenalina de los cañonazos, las pasadas de los cazas y el despliegue de helicópteros y transportes de tropas no colmaba las expectativas, los organizadores del ensayo del desembarco decidieron salpicarlo con una banda sonora que a más de uno le insufló honor patrio y a otros, porqué no decirlo, les arrancó más de una sonrisa.
Miles de personas se acercaron ayer por la mañana y por la tarde a ver el ensayo de lo que hoy, sábado, será el espectáculo central del Día de las Fuerzas Armadas. Espectáculo. Eso es lo que buscaban los asistentes y eso es lo que Defensa estaba dispuesta a darles, incluso a los que no estuvieron dispuestos a perdonar el baño.
Eran las 10.30 horas cuando los buques desplegados frente a la playa parecían atentos a aquello que Rusell Crowe gritaba en 'Gladiator': 'A mi señal, ira y fuego'. Y a esa hora en punto comenzaron a rugir los helicópteros, los F-18, los Harrier y los cañonazos de la fragata 'Juan de Borbón'. Pero no, no sonaba 'Gladiator' por los altavoces. Por encima del ruido de la guerra se imponían los heroícos acordes de 'Rocky' y 'Conan, el bárbaro'. Enfatizar lo enfatizable, que diría el filósofo.
A primera vista el ensayo no tuvo errores. Los paracaidistas tocaron tierra con precisión casi milimétrica; las detonaciones eliminaron los obstáculos imaginarios; la única salva lanzada por el 'Juan de Borbón' debió eliminar las defensas enemigas y nada se supo de ventanas rotas a causa de las pasadas de los F-18 y Harrier.
Sólo un detalle. Una de las cuatro barcazas de desembarco no calculó bien la marea y, tras dos intentos, tuvo que regresar al buque 'Galicia' sin descargar el 'Piraña' y el 'Hummer' que llevaba dentro. Así que los organizadores decidieron rescatar el 'The show must go on' -'El espectáculo debe continuar'- de Queen para animar a la tropa.
Tras eliminar a los secuestradores, llegó una calma solo rota por las hélices de los helicópteros que, poco a poco, se iban haciendo más grandes en el horizonte. Lo fácil hubiera sido elegir 'La cabalgata de las valkirias' de Wagner, pero en su lugar atronaron los coros de Carmina Burana. Y esto sólo era un ensayo.
Cantabria se rinde al Ejército
Unas cien mil personas han presenciado el simulacro de rescate de rehenes que el Ejército ha realizado en la segunda playa de El Sardinero por tierra, mar y aire
Unas cien mil personas han asistido hoy a la exhibición aeronaval que con motivo de los actos del Día de las FuerzasArmadas se ha celebrado en la playa del Sardinero de Santander (Cantabria), en la que se han movilizado a más de 800 efectivos de los Ejércitos de Tierra y Aire y de la Armada.
Según fuentes de la Delegación del Gobierno en Cantabria, el público se concentró a lo largo de cuatro kilómetros de costa, entre el Sardinero y la zona de Cabo Mayor, en Mataleñas. La asistencia ha convertido a este acto en la mayor movilización humana en la historia de la ciudad de Santander, según las citadas fuentes.
La exhibición ha estado presidida por el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general del Aire Julio Rodríguez, junto con responsables de Tierra, Mar y Aire y de la Armada, así como la cúpula civil y militar del Ministerio de Defensa.
También han asistido autoridades regionales, entre ellas el presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Angel Revilla: el delegado del Gobierno en la Comunidad, Agustín Ibáñez; el presidente del Parlamento autonómico, Miguel Angel Palacio; y el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, entre otros.
La exhibición simulaba el rescate de tres observadores internacionales, presos por una fuerza rebelde en la playa del Sardinero. En la operación ha participado el buque Galicia, que ha contado con el apoyo de la fragata 'Juan de Borbón'. Al arenal santanderino han llegado buceadores e infantería, entre otros, en medios como helicópteros y lanchas.
Finalmente, la simulación logró el rescate de los tres prisioneros, si bien uno de ellos resultó herido, por lo que fue evacuado al buque de asalto anfibio Galicia, que tiene en su interior un hospital con una Unidad de Cuidados Intensivos y un bloque quirúrgico.
Todo discurrió según lo ensayado por la organización, con el único imprevisto de que, en el momento en que los vehículos de asalto anfibio se adentraban desde el mar en la playa de El Sardinero, uno de ellos, un 'Piraña' -como los empleados en las misiones de la antigua Yugoslavia, Haití o el Sur del Líbano-, quedó varado sobre la playa.
La intervención, que duró una hora, concluyó con vuelos de pasada de los aviones y helicópteros participantes, encabezados por el F-18 y que ha incluido un despegue vertical de dos helicópteros. Al término, se celebró una exhibición acrobática de la Patrulla Aguila.
La simulación fue descrita a los asistentes por una megafonía que explicaba las distintas fases, y acompañada con música, con canciones como 'I need a hero', 'Eye of the tiger', fragmentos de Carmina Burana o la banda sonora de 'Regreso al futuro', entre otros.
Exhibición aeronaval
En concreto, la situación que se recreaba en el arenal santanderino era la liberación de unos cascos azules, observadores militares que habían acudido a un país ficticio que atraviesa un conflicto étnico, pero que fueron apresados por un grupo rebelde.
Siempre según los hechos recreados, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas encomienda a España que libere a los rehenes, presos y custodiados en unas tiendas de campaña en El Sardinero custodiados por los rebeldes.
Rescate
El rescate comenzó con la actuación de los cazaminas, que guiaron a la fragata por aguas libres de minas, y con reconocimientos aéreos del terreno -que en la realidad serían días antes- de carácter encubierto por el helicóptero Seahawk de la fragata Almirante Juan de borbón.
Posteriormente, arribaron al Sardinero los buceadores de combate desde un helicóptero del Buque Anfibio Galicia, que fueron lanzados a la playa para eliminar obstáculos al desembarco, con una limpieza de aguas subterráneas. En una intervención real, se hubiera realizado por la noche, de forma encubierta y dos días antes.
La Fragata Almirante Juan de Borbón abrió luego fuego con su cañón -de fogueo en la recreación- para apoyar a las unidades a punto de llegar a tierra, y luego un avión Casa 295 lanzó sobre la playa a dos equipos de zapadores de combate, que marcaron los blancos para los aviones y aseguraron la zona con balizamiento.
Luego, desde el Galicia salieron las lanchas rápidas Supercats, acompañadas de Sedeco (Sección de Reconocimiento) y zapadores, para los trabajos de reconocimiento de la Infantería de Marina y la eliminación de la resistencia que se encontraba en la playa, laborares apoyadas por pasadas aéreas de F-18 Y AV8B Harrier, con base en La Rota (Cádiz) y Zaragoza, respectivamente. La Sedeco marcó sus posiciones con humo para evitar el riesgo de fuego amigo.
34 minutos después del momento señalado como 'Hora H', llegaron las embarcaciones de asalto anfibio, en dos fases, generando humo de ocultación para esconderse del enemigo. Estas dotaciones, con el apoyo de cuatro vehículos Piraña y Hammer, constituyeron la parte principal de la fuerza de intervención en el Sardinero. Fue en ese momento cuando uno de los Piraña quedó varado en la playa, de forma que no pudo intervenir en el rescate.
Los vehículos desplegaron los flancos de la playa junto a la Sedeco, de forma previa a la la inserción de los equipos de operaciones especiales , que descendieron de cuatro helicópteros. En ese momento, los rebeldes reaccionaron y abrieron fuego, con lo que se inició un combate en el que, en la simulación, cayeron varios miembros del Ejército enemigo, si bien antes habían avisado a más efectivos.
Los rehenes fueron liberados de la tienda de campaña instalada sobre la playa de El Sardinero, mientras continuaron las escaramuzas con los rebeldes por ambos flancos de la playa. Finalmente, se rindieron ante la superioridad de la fuerza atacante.
Paralelamente, un 'Piraña' realizó una primera asistencia sanitaria a uno de los rehenes, que resultó herido y posteriormente evacuado por medios terrestres y aéreos, al buque Galicia, que dispone de un hospital que ha sido usado en misiones en Irak o en el huracán Mitch, además de para el personal militar, para la población civil herida.
Los tres observadores fueron liberados, con lo que comenzó la retirada de las dotaciones participantes, por tierra, mar y aire. Una vez liberada la playa, los medios aéreos efectuaron una pasada de despedida en formación.
Efectivos y medios
En total, se movilizaron 818 efectivos de la Armada Española, 19 del Ejército de Tierra y 16 del de Aire, en una actuación con 24 medios aéreos, terrestres y que se desarrolló en trece fases.
Así, se encontraban, por parte de la Armada, el Buque de Asalto Anfibio Galicia, la fragata Almirante Juan de Borbón, seis helicópteros, tres aviones y cuatro lanchas, además de un equipo operativo de la Unidad Especial de Buceadores de Combate y otro de la Unidad de Guerra Especial, entre otros. La Fuerza de Infantería de Marina aportó seis embarcaciones, con seis vehículos de asalto anfibio.
Por el Ejército del Aire participaron un avión Casa 295, y tres F-18, así como una unidad de Zapadores Paracaidistas; y el del Aire incluye dos helicópteros (un Chinook y un Cougar), junto al equipo operativo de la Unidad de Operaciones Especiales.
Trescientos cántabros juran fidelidad a la bandera de España
Miles de personas presencian el acto en el Paseo Pereda de Santander
Trescientos cántabros renovaron o prestaron por primera vez su juramento a la bandera de España, en uno de los actos comprendidos dentro del fin de semana de las Fuerzas Armadas en Cantabria. Entre ellos, diversas personalidades de todos los ámbitos de la región. El ex golfista Severiano Ballesteros fue el que se llevó la ovación más grande.
Miles de personas presenciaron un acto que se desarrolló -igual que el simulacro de rescate en el Sardinero esta mañana- bajo otro sol de justicia. Con la sobriedad propia del acto, sonó en varias ocasiones el himno de España, y la ministra de Defensa Carme Chacón pasó revista a las tropas presentes.
Posteriormente, en tres grupos, fueron desfilando ante sendas banderas el personal civil que renovaba o prestaba por primera vez el juramento. El primero de ellos el presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Angel Revilla. A continuación el delegado del Gobierno, el alcalde de Santander, concejales del consistorio santanderino, otras autoridades políticas... Así hasta que le llegó el turno a Severiano Ballesteros. Desde que se levantó de su silla, una cerrada ovación acompañó a la leyenda del golf cántabro hasta que besó la bandera y regresó a su puesto.
Centenares de personas reciben con calor a los Reyes a su llegada a Cantabria
Don Juan Carlos y Doña Sofía presidieron la Cena de Gala en el Parlamento de Cantabria. Revilla regala al Rey una reproducción en plata de la fachada de la Cámara Regional, y a la Reina y a Chacón un alfiler de plata
Unos 300 santanderinos aplaudieron y vitorearon hoy a los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, a su llegada al Parlamento de Cantabria, institución que visitan por primera vez, y a la que acuden para participar en un pasamanos y una cena con motivo de la celebración este fin de semana en la capital cántabra de los actos del Día de las Fuerzas Armadas.
Además, los Reyes fueron recibieron obsequios del presidente de Cantabria. Revilla regaló a Don Juan Carlos una reproducción en plata del edificio del Parlamento; y a la Reina doña Sofía y a la ministra de Defensa, Carme Chacón, les hizo entrega de un alfiler de plata de la Cámara cántabra, que la Reina se puso.
Los Reyes fueron recibidos a la puerta de la Cámara cántabra por el presidente de la institución, Miguel Angel Palacio; el delegado de Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez; el presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla; el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna; la ministra de Defensa, Carme Chacón; el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general del Aire Julio Rodríguez y la vicepresidenta del Gobierno cántabro, Dolores Gorostiaga.
Don Juan Carlos y dona Sofía saludaron con la mano a la salida del coche al público presente, que se concentró en las inmediaciones del Parlamento y entre los que había personas que portaban la bandera de España.
Tras esto, entraron en el Parlamento, y se desplazaron a la primera planta, donde presidieron un besamanos para los 240 invitados a la cena, comenzado por la esposa del Jefe del Estado Mayor de la Defensa y las autoridades militares y sus esposas.
Posteriormente, participaron en el Besamanos los miembros de la Mesa del Parlamento de Cantabria y los portavoces de los tres grupos de la Cámara, Francisco Javier Rodríguez Argüeso (PP), Rafael de la Sierra (PRC) y Francisco Fernández Mañanes (PSOE).
Tras ellos, los diputados y senadores nacionales por Cantabria, y el rector de la Universidad de Cantabria, Federico Gutiérrez-Solana (UC), a su vez presidente de la Conferencia Universitaria de Rectores Españoles (CRUE), y representantes de las corporaciones municipales.
Por parte de la sociedad civil se encontraban representantes como el presidente de la patronal cántabra Ceoe-Cepyme, Miguel Mirones; el presidente de la Asociación de Constructores y Promotores, Fidel González Cuevas; la secretaria general del sindicato UGT, María Jesús Cedrún o el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), César Tolosa, entre otros.
Después, se desplazaron al despacho del presidente del Parlamento. Allí, el jefe del Ejecutivo cántabro, Miguel Angel Revilla, regaló al Rey don Juan Carlos una reproducción en plata de la fachada del antiguo Hospital San Rafael, sede del Parlamento.
Y tanto a la Reina doña Sofía como a la ministra de Defensa, Carme Chacón, les obsequió con un alfiler de plata de la Cámara cántabra. La reina se le colocó en el traje. Posteriormente, los monarcas firmaron en el Libro de Honor del Parlamento.
La cena institucional, con un menú a base de productos cántabros como las anchoas y con 240 invitados, comenzó con un brindis con champán a cargo del presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla.
Llegada de autoridades
Previamente a la llegada de los monarcas, habían ido llegando los invitados al acto, como miembros del Gobierno de Cantabria, autoridades militares o el presidente de la patronal Ceoe-Cepyme, Miguel Mirones, además del senador socialista cántabro Jaime Blanco, presidente de la Comisión de Defensa del Senado y la concejala del PSOE de Santander, Rosa Inés García, o el ex presidente de Cantabria y diputado nacional del PP, José Joaquín Martínez Sieso.
También llegó el jugador de golf Severiano Ballesteros, que se repone de un tumor cerebral, y que fue recibido entre numerosos aplausos por parte del público congregado. El de Pedreña fue saludado por el presidente del Parlamento y el delegado de Gobierno. Ballesteros también ha participado hoy en la jura de bandera que se ha celebrado en Santander con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, en lo que ha sido su segunda aparición pública después de recibir el alta tras su enfermedad.
Posteriormente acudió el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, que al salir del coche saludó al público, que le recibió con aplausos, y que se acercó a departir con varias personas. También fue aplaudida y recibida con silbidos de elogio la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla.
Menú
El menú de la cena de gala, que se celebra en el patio del Parlamento cántabro habilitado para la ocasión, se caracteriza por un protagonismo especial de productos típicos de la gastronomía cántabra, como las anchoas, el pescado, o postres de sobao y almendrados de Torrelavega.
En concreto, estará compuesto por anchoas de Santoña con aceite de oliva virgen; espuma de tomate con gelee de frutos de mar y cuchara de bocarte marinado con crema fresca al eneldo; sopa cremosa de calabaza, habitas, trigueros y guisantes tiernos, con ravioli de bogavante, centollo y erizos del Cantábrico; lubina de la costa cántabra en compota de cebolla roja, con su jugo tostado sobre puré de coliflor; torrija caramelizada de sobao pasiego, con frutas de temporada, natillas, frambuesas y helado de leche de nuestros valles; y polkas y almendrados de Torrelavega, y cubo de chocolate con pistachos. La cena estará regada con Ribera del Asón blanco cosecha 2008 y Rioja reserva 2003, y cava Gran Reserva 2005.
A la cena, de la que se encarga una empresa de cátering cántabra, asistencia 240 invitados, 150 de ellos militares de alta graduación y el resto autoridades políticas e institucionales de la región. La cena se celebró en el patio central del Parlamento, habilitado para la ocasión.
En la mesa presidencial se encontraban los Reyes , Revilla, el presidente del Parlamento; la vicepresidenta de Cantabria, Dolores Gorostiaga; el alcalde de Santander, el delegado de Gobierno, el jefe del JEMAD y la ministra de Defensa.
En el resto de las mesas, unas 25 ó 26 más dispuestas en torno a la central, se sentaban diez personas en cada una de ellas.
Las mesas están adornadas con un centro floral y las columnas del patio, de cuya ornamentación se ocupa el Parlamento, con cuadrados modernistas sobre los que se colocarán flores, dentro de una estética muy moderna que no se ha visto en ningún otro acto de Cantabria.
Sirven la cena 50 camareros y, una vez que finalice, sobre las once de la noche, se sirvió café a los invitados, que lo tomaron ya de pie y en 'corrillos' antes de abandonar el Parlamento.
Homenaje a los Caídos
Los Reyes presidirán mañana el homenaje a la bandera y a los que dieron su vida por España que pondrá el punto y final a la celebración del Día de las Fuerzas Armadas, a partir de las 12,00 horas en el Parque de Las Llamas.