Cita Empezado por kijoteloco Ver Mensaje
El Museo Ferroviario, lo conforman varias máquinas, vagones y útiles ferroviarios del siglo pasado:

Primero, hay que saber donde está para llegar, ya que está totalmente escondido, (se entra por la rotonda de la carretera de Miguel Esteban),

Segundo: estado lamentable de lo que tienen, ya que es al aire libre, y los amigos de lo ajeno, junto con las condiciones climáticas, han dejado un rastro bastante cutre.

Tercero: No existe ni señalización, ni carteles, ni información, ni nada

Cuarto: En lo que queda de estación , (lo que aún se conserva), merece la pena visitar la cantina de la Estación, ya que recrea el ambiente de una cantina del siglo pasado,

La de cantidad de historias que se podrían contar de esas cuatro paredes....



Pero eso si, en todo, el grado de abandono, es mayúsculo.
La historia de ese museo es para echarse a llorar:

Como ciudad de gran tradición e importancia ferroviaria el ayuntamiento y asociaciones de carácter cultural de Alcazar fueron reclamando un museo ferroviario desde hacia mucho tiempo, por lo que al final se logro que el Museo Nacional de Ferrocarriles cediera una serie de elementos y maquinas para su exposición al aire libre en un extremo de la estación como subsede allá por 1985. El problema es que una vez montado quedo dejado de la mano de Dios, el material se deterioraba con el tiempo y ni RENFE ni el Museo Nacional de Ferrocarriles se preocuparon. Asociaciones de amigos del Ferrocarril (jubilados ferroviarios) y el ayuntamiento intentaron mantener una mínima vigilancia y algún mantenimiento (pintar y poco mas), pero al final fue saqueado por buscadores de chatarra (desmontaron motores enteros a las puertas de edificios de mantenimiento de RENFE), y los vagones "okupados" por vagabundos (un precioso vagón hotel-restaurante histórico fue destruido por un incendio accidental de sus moradores), aun recuerdo ver al pasar por allí alguna vez ropa tendida y un bacalao en salazón colgando desde una ventana de un vagon.

Ahora mismo la asociación de amigos del ferrocarril (jubilados) han rescatado gran parte del material móvil trasladándolo a un recinto cerrado, y lo han complementado con colecciones privadas (material viejo de la estación que tenían que tirar pero que se llevaron a sus casas de recuerdo). Técnicamente están ocupando terrenos de ADIF y han robado parte de la colección del Museo Nacional de Ferrocarriles, que sigue siendo su propietario porque aunque este abandonado es una de sus subsede.

Una fantástica "mikado" se continua pudriendo al sol porque la asociación no puede costear su restauración y menos moverla de sitio. El ayuntamiento propuso hace poco usarla para decorar una rotonda, pero nuevamente chocan con su propietario, el Museo Nacional, asi que continuara deshaciendose cada vez que llueve.

Esta es la pagina de la asociación que nombro y su museo ferroviario: Museo Ferrocaril Alcázar de San Juan

En cuanto la vieja cantina de la estación se cerro al jubilarse su propietario, todo lo que allí se exponía se lo llevo a su casa y ahora esta abandonada porque ADIF a sacado a alquiler el espacio que ocupaba. Las cerámicas cervantinas de las paredes se las llevo el ayuntamiento aprovechando el vació legal de que no era ADIF su propietario a ser colocados por sus arrendatarios, que luego abandonaron.

Y si, tiene muchas leyendas e historias, una de las que mas me gusta es la historia real de su paso por allí del rey Amadeo I de Saboya.

Cuando Amadeo I abdicó por la desidia que generaba en el pueblo y el avance del republicanismo se trasladaba de Madrid a Lisboa para iniciar su exilio, el ayuntamiento de Alcazar fue informado de que realizaría una parada de varias horas en la localidad, para que el rey y su séquito comiera y descansara, y se sustituyeran las locomotoras de vapor, que llegaban reventadas.
Pero en la localidad tenia mucha fuerza el partido republicano y los socialistas, así que decidieron hacerle boicot, no preparar ningún recibimiento y menos una comida de estado con las autoridades, ademas de organizar una manifestación en la estación para que el tren siguiera su curso.
Cuando el tren real llego a la estación y Amadeo vio la manifestación y como solo 4 guardias civiles le protegían en lugar de arrugase decidió seguir el protocolo y el plan de viaje. Se bajó del vagón con su familia y se dirigió hacia la cantina ante la mirada atónita de todos los que allí se concentraban, al entrar pidió mesa y el menú del día y se sentó a comer con el resto de viajeros que esperaban transbordo o la la reanudación de la marcha de su tren.
Esa enorme muestra de dignidad dejo una muy profunda huella en el pueblo y fue recordado durante años, se dice que el mismo alcalde republicano al verlo levantarse después de comer y dirigirse otra vez al vagón le pidió perdón por el mal recibimiento y le prometió que si volvía por la localidad recibiría el trato propio de un jefe de estado, haciendo una despedida mucho mas acorde.