La Ciudad de las Ciencias traspasa fronteras y su imagen sirve para campañas tan variopintas como la de las Fuerzas Armadas británicas o la Bolsa de Nueva York
Decir a estas alturas que la Ciudad de las Artes y de las Ciencias se ha convertido en uno de los escenarios preferidos para las empresas de publicidad y marketing resulta casi una obviedad. Desde 2001 se han celebrado más de un millar de eventos en los diferentes espacios del megalómano proyecto de Calatrava y el ritmo no parece que bajará en los próximos meses. Pese a su continuo uso, el escenario valenciano sigue siendo igual de atractivo para los anunciantes.
Más de un lector habrá reconocido el entorno de L’Hemisfèric o del museo de las Ciencias en spots relacionados con coches o moda, los dos sectores que más interés han mostrado hasta el momento por el enclave valenciano. Sin embargo, la ciudad de Calatrava va más allá y sirve de reclamo de campañas mucho más variopintas. Una de las últimas se podía observar hace unas semanas en los periódicos británicos. Sin ir más lejos el pasado 17 de marzo el diario The Times incluía una publicidad de las Fuerzas Reales Aéreas (Royal Air Force-RAF), en la que se usaba una imagen del complejo valenciano. La fotografía del anuncio se puede observar en la parte de arriba de este reportaje. En ella se ve a un hombre en una oficina explicando un asunto a sus compañeros. En la exposición señala una imagen que no es otra que la de los edificios de Calatrava, en concreto, L’Hemisfèric y el Palau de les Arts. El anuncio se completa con el mismo hombre vestido con el uniforme de la RAF ayudando a otra persona.
Uno de los anuncios más cosmopolitas que se han rodado en este entorno es el de la Bolsa de Nueva York, que convirtió L’Hemisfèric en un improvisado parqué.
La lista de firmas que han tenido como marco el complejo de Calatrava es enorme, desde El Corte Inglés hasta los laboratorios Rottapharm pasando por marcas automovilísticas como Audi, Opel, Toyota, BMW, Mercedes, Renault o Alfa Romeo, entre otros. Es cierto que el coste final de este macroproyecto valenciano ha sido mucho mayor que el que se previó en un principio, pero no es menos cierto que el filón publicitario que está consiguiendo es enorme. Y no sólo con empresas españolas. Así la francesa Sogegem y la italiana Omnitel rodaron aquí spots de telefonía móvil y la multinacional química DOW también se fijó en este escenario.
Según la Conselleria de Economía, en 2004 el complejo obtuvo en ingresos publicitarios (sin contar los alquileres) 197.130 euros, cifra que ascendió a 316.461 en 2005 y siguió subiendo el año pasado. El alquiler por un día de L’Hemisfèric es de 6.000 euros, mientras que la calle Mayor del museo Príncipe Felipe está valorada en 30.000 euros. Los precios siempre son negociables en función del número de días y de espacios que se necesiten para grabar.
Fuente: Las Provincias




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