El director general de Cambio Climático, Jorge Lamparero, no da el perfil de uno de esos "abanderados del apocalipsis climático" contra los que previno el ex presidente José María Aznar, pero ayer adoptó un tono grave para alertar de las consecuencias del calentamiento global. "Por primera vez el ser humano se enfrenta a un problema común, planetario; esto no es algo coyuntural, es muy serio", advirtió Lamparero, quien no dudó en censurar episodios recientes que han servido para minimizar el asunto. "Que unos 'e-mails' recogidos de mala manera sirvan para que la opinión pública de un país importante piense que esto es un bluf es muy serio también", dijo en alusión al robo por parte de piratas informáticos de correos electrónicos y documentos de una universidad británica, utilizados después por los negacionistas del cambio climático.
Lamparero abrió la ronda de comparecencias de la comisión de estudio del cambio climático en la Comunitat -un foro que es la segunda vez que se pone en marcha en las Corts después de que en la primera edición se dejara agotar el plazo sin celebrar una sola reunión- con una apelación contundente a la necesidad de "concienciar y sensibilizar a la opinión pública de un problema muy serio". Y que además ya está aquí. Tras sentenciar que ya existe la "evidencia científica" de que es "la acción del hombre" la causante del "acelerado y alarmante proceso de calentamiento global" y que hay que hacer todos los esfuerzos para "no superar los famosos dos grados de calentamiento", avisó: "Tenemos que asumir que las modificaciones en las características del clima ya son una realidad a la que nos tenemos que adaptar".
Un problema que, enfatizó, irá más allá de la siguiente generación. "Yo ya tengo nietos -confesó-; esa generación no puede sufrir por nuestra inacción", apuntó, situándose a una distancia sideral de las dudas del primo de Rajoy sobre el cambio climático.
Garman y el trasvase del Ebro
Tanto José Sanmartín (PSPV) como Mireia Mollà (Compromís) y Lluís Torró (EU) coincidieron en señalar la "contradicción" entre la preocupación trasladada por Lamparero y el modelo territorial potenciado por el Consell y basado en la política del ladrillo. Lamparero replicó que esta cuestión se ha tenido en cuenta y no en balde la "Estrategia territorial" del Consell "se ordena el territorio pensando en la eventualidad" de "un incremento del nivel del mar de un metro" en el futuro. Elena Bastidas, presidenta de la Federación de Municipios, defendió que "el modelo territorial ha sido fuente de riqueza para la Comunitat".
El científico australiano y presidente de la Asociación Internacional del Agua (IWA), David Garman, defendió que el trasvase del Ebro es un "ejemplo excelente de mitigación del cambio climático" y resaltó que es un proyecto para el que hace falta "liderazgo político". La oposición le contestó que, sin embargo, las condiciones que él mismo había puesto para una transferencia hídrica, entre ellas, el consenso social o la financiación, no se dan por el rechazo en Aragón y la negativa de la UE a financiar el proyecto.