Parque Natural de la Albufera
La Albufera de Valencia es una laguna costera somera (profundidad media de 1 m) situada en la costa mediterránea al sur de la ciudad de Valencia. Tiene una extensión de 23,94 Km², y está rodeada de 223 Km² de arrozales (Sanjaume et al, 1992). El conjunto de la Albufera y los arrozales fueron declarados Parque Natural en 1986 con el nombre de Parque natural de la Albufera. Su cuenca hidrográfica tiene una extensión de 917,1 Km², que se extiende desde el nivel del mar hasta una altitud de unos 1.000 msnm. Está separada del mar por una estrecha barra litoral arenosa con dunas estabilizadas por un bosque de pinos (El Saler).
Su valor ecológico es muy grande ya que no abundan este tipo de humedales en esta ubicación geográfica. Es una zona de paso para muchas especies migratorias de aves.
La cuenca vierte a la Albufera por diversos barrancos o ramblas. Los más importantes llegan por la zona Norte que son el de Poyo (también conocido como barranco de Torrent o barranco de Massanassa), cuya cuenca tiene 367,6 km² (el 40 % de la cuenca total), y el de Beniparrell (también conocido como barranco de Picassent). Los demás barrancos terminan en acequias de las huertas y arrozales que acaban en la Albufera. Aunque la Albufera tiene una cuenca hidrológica propia, la realidad es que ésta sólo proporciona una pequeña parte de las aportaciones, mientras que la gran mayoría de las aguas llegan desde el río Júcar, ya sea por la Acequia Real del Júcar o por las tomas de Sueca y Cullera. En este sentido, la Albufera es parte integrante del esquema hidrológico del río Júcar, pues recibe además por una red de sesenta y tres acequias el agua sobrante del riego. Estas acequias también recogen parte de los vertidos de aguas residuales de poblaciones de los alrededores, como El Romaní, así como las aguas procedentes de las depuradoras de Pinedo, Quart-Benàger y Albufera Sur. Además existen aportes de manantiales que surgen del fondo y de los alrededores de la laguna, cuyas aguas recoge también la red de acequias que cruzan los arrozales (Soria, 1997).
La Acequia Real del Júcar es el canal de riego que proporciona el agua a la mayor parte de las huertas y los arrozales situados en el entorno de la Albufera; su caudal medio en los periodos de riego es de 15 m³/s. La Acequia Madre de Sueca da servicio a los arrozales de la zona sur de la Albufera; su caudal medio en los periodos de riego es de 13 m³/s.
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La Mancha pretende que la Albufera no reciba agua del Júcar y quedarse su caudal
Si el Gobierno asume la propuesta en su reordenación de las cuencas hidrográficas, el lago dependería sólo de dos barrancos secos
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Junta Central de Regantes de la Mancha Oriental pretenden que en la futura Demarcación Hidrológica del Júcar, la Albufera de Valencia se desvincule de dicho río y que, en consecuencia, no reciba caudales del mismo, como ahora.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) denunció ayer la gravedad de las consecuencias de dichos postulados castellano manchegos y los tildó de «barbaridad histórica y medioambiental», puesto que, de llevarse a cabo, pondría en peligro el abastecimiento de agua para riego en una amplia zona circundante al lago y cuestionaría el futuro del propio humedal, que es Parque Natural y uno de los espacios valencianos protegidos más emblemáticos y queridos.
La propuesta manchega intenta progresar aprovechando la oportunidad de la próxima reordenación geográfica en la actual Confederación Hidrográfica del Júcar, que en un futuro próximo separará las pequeñas cuencas fluviales que sólo pertenecen a una comunidad autónoma de las que son intercomunitarias. Las primeras pasarán a ser competencia de la autonomía correspondiente y las segundas seguirán dependiendo del Estado, componiendo la nueva Demarcación Hidrográfica del Júcar.
Lo que parece más probable es que de la actual CHJ se desgaje, al norte, la cuenca del fronterizo Cènia, con territorios en Castellón y Tarragona, que pasaría a la Confederación del Ebro y, así, podría recibir en un futuro próximo aguas trasvasadas de este.
La futura Demarcación del Júcar incluiría la cuenca propiamente de este río, la del Vinalopó, la del Turia, la del Palancia y la del Mijares.
Los pequeños cauces fluviales o de ramblas, con caudales esporádicos y de régimen torrencial, que se encuentran en la provincia de Castellón, entre el Mijares y el Cénia, pasarían a ser consideradas como «cuencas internas de la Comunitat Valenciana» y su gestión dependería de la Generalitat. En el mismo caso de asignación autonómica estarían, al sur, los ríos Serpis, Girona, Algar, Gorgos, Amadorio, Monnegre y ramblas y barrancos de la provincia de Alicante entre el Vinalopó y el Segura.
Pero ahora, Castilla-La Mancha defiende también que quede como «cuenca interna de la Comunitat Valenciana» la de la Albufera, con lo que el lago y el arrozal que lo rodea quedarían desgajados de los caudales del Júcar y dependerían sólo de los barrancos de Chiva (también llamado del Poyo, Torrent o Massanassa) y Picassent (conocido así mismo como de Beniparrell).
Estos barrancos son, como su denominación indica, cauces decaudal muy esporádico, con importantes crecidas ocasionales cuando se registran fuertes lluvias otoñales y largos periodos de estiaje. La mayor parte del año, y de todos los años, son cauces secos.
Por tanto la pretensión castellano manchega entraña el peligro, como apunta AVA, de que pueda consolidarse una nueva situación jurídica en la que la Albufera y el arrozal no tuvieran, como ahora, derecho a recibir con regularidad los caudales que les llegan a través de acequias del Júcar, y, en todo caso, las aportaciones necesarias tendrían que ser aprobadas de forma extraordinaria por el Gobierno, en un régimen de precaridad.
Según fuentes de AVA, la petición manchega se apoya en los argumentos del CREA (Centro Regional de Estudios del Agua), un instituto de la Universidad de Castilla-La Mancha que trabaja con el claro objetivo de aportar datos y razonamientos para lograr una reasignación de recursos hídricos en favor de su región.
La Mancha pretende que la Albufera no reciba agua del Júcar y quedarse su caudal. Las Provincias
Una nueva tubería reducirá la mortandad de peces y la contaminación de la Albufera
La depuradora de Pinedo aumentará su contribución al mantenimiento del lago de la Albufera, cuyas aguas soportan la presión urbanística y sobre todo industrial de los municipios de l'horta sud. La mejora se conseguirá con una nueva tubería de dos kilómetros que permitirá duplicar el caudal de agua depurada, limpia, que tras ser tratada en la estación de Pinedo es transportada hasta el lago.
El beneficio, según la Conselleria de Medio Ambiente, será doble. Por un lado, facilitará las tareas de riego a los agricultores de la zona, que también tendrán acceso al agua, mejorando los aportes actuales. Y además, aumentará la calidad hídrica del lago, favoreciendo el mantenimiento de los ecosistemas, reduciendo la contaminación y evitando la mortandad de peces por falta de oxígeno.
La nueva conducción estará lista en los próximos años, teniendo en cuenta que el proyecto fue presentado ayer y se encuentra en fase de licitación.
Con un diámetro de 2,5 metros (los colectores de Valencia llegan a 1,6), permitirá aportar a la Albufera hasta 120 hectómetros cúbicos al año. Por buscar una equivalencia, es el volumen de agua potable que consume Valencia en el mismo periodo.
En realidad, los dos nuevos kilómetros de tubería se suman a un tramo en funcionamiento desde 2007, que llevaba el agua depurada hasta la acequia de Ravisanxo. Ahora, desde este mismo punto, se ampliará hasta el puerto de Catarroja, donde el agua se verterá para que llegue al humedal.
Según los datos de Medio Ambiente, este sistema de transferencia de caudales tratados ya ha permitido mejorar la calidad en la acequia de Ravisanxo gracias al tramo ejecutado, «ya que el fósforo y la oxidabilidad del permanganato ha disminuido una tercera parte», en palabras del responsable del departamento, José Ramón García Antón.
En la actualidad, el caudal que recibe la Albufera procedente de Pinedo llega desde diferentes puntos, a través de tuberías que vierten en la red de acequias del Parque Natural. El volumen que recibe el lago hoy en día es de 73 hectómetros cúbicos, por lo tanto, la nueva conducción casi multiplicará por dos el agua transferida.
El caudal que se trata en Pinedo supone el principal aporte que recibe el humedal, por lo tanto, es vital para su subsistencia. Además, ofrece alternativas a los regantes de la zona, especialmente afectados por los periodos de sequía. Según las mismas fuentes, la comunidad de Regantes del Canal de Riego del Turia recibe de la depuradora entre 1.300 y 1.500 litros de agua por segundo, que permiten regar 1.200 hectáreas de cultivo de la parte norte del parque, la mayoría arrozales.
El proyecto forma parte del Plan de Reutilización de Aguas Depuradas, y cuenta con una inversión de cuatro millones de euros.
Pescadores agradecidos
Los pescadores veían ayer con buenos ojos la nueva infraestructura. «Pensamos que la cantidad de agua que llegará permitirá limpiar la acequia del puerto e incluso incidirá en el incremento de la pesca", señaló el presidente de la Cofradía de pescadores de Catarroja, Miquel Raga.
«El mayor problema de esta zona son las condiciones en las que se encuentra el agua. Hay poco caudal y, cuando llueve mucho, arrastra la suciedad hacía el puerto", dijo. «Cuanta más agua limpia entre mejor», concluyó.
Tras la adecuación paisajística que realizó el Ayuntamiento en el puerto hace cinco años, el mayor problema de la zona reside en la entrada de aguas residuales que suelen concentrarse en el canal y que, por una parte, resultan perjudiciales para la fauna y flora de la zona, y por otra, causan molestias a los visitantes y lugareños.
La actuación municipal logró recuperar un paisaje que recrea estampas del pasado, con pantanales flotantes de madera, además de la regeneración de parte de la fauna y flora autóctonas.
Una nueva tubería reducirá la mortandad de peces y la contaminación de la Albufera. Las Provincias
La Politécnica estudia el mejor método para limpiar el fondo del lago de la Albufera
Los pescadores solicitaban el domingo un dragado del lago del Salar ante la gran cantidad de vertidos tóxicos que se concentran en el fondo y que están acabando con gran parte de las especies.
El concejal de la Albufera, Vicente Aleixandre, aseguró ayer que el Ayuntamiento es el primero que quiere que el lago esté limpio y por eso técnicos de la Universidad Politécnica están realizando un estudio para buscar el método de limpieza más adecuado y que no dañe al medio ambiente. «No puedo decantarme por el dragado hasta que no tengamos un estudio que nos indique qué es lo más beneficioso para el parque natural», explicaba ayer, Vicente Aleixandre.
Desde hace años, el Ayuntamiento ya trabaja en buscar soluciones porque son conscientes de la gravedad del deterioro del lago. De hecho, hace unos años, los técnicos municipales encargaron un proyecto similar al dragado del río Támesis de Londres, pero se encuentra en un cajón porque antes debían estar seguros de los efectos. Uno de los problemas del dragado del lago sería la manipulación del fango contaminado lo que podría perjudicar aún más a las especies. «Queremos estar muy seguros del método que utilizaremos, pero por descontado nuestra prioridad es que las aguas estén limpias», insistía Vicente Aleixandre.
Pero mientras se realiza el estudio, el Ayuntamiento encargó, mediante los fondos de Zapatero, una limpieza de los residuos que se vierten al lago día tras día . Una actuación superficial con la que ya se han retirado 320 toneladas de vertidos de todo tipo, incluso se han llegado a encontrar sillones o tablones de madera.
Para los pescadores, sin embargo, esta actuación es insuficiente porque la contaminación está justo en el fondo y las especies no pueden respirar.
Los lodos tóxicos impiden la correcta y rápida regeneración de la vegetación y eso genera graves problemas que acaban en la masiva mortandad. El Ayuntamiento intentó hace años conseguir ayudas europeas, que finalmente no llegaron a Valencia. «Aunque sea en plan piloto, que hagan algo, que muevan este tema», decía el presidente de la Comunidad de Pescadores, José Caballer.
Las masivas mortandades de peces han sido denunciadas críticamente por los grupos ecologistas.
Ayer se produjo una nueva mortandad en los límites de la gola de Pujol, aunque Aleixandre aseguró que no había ocurrido dentro del parque natural.
La Politécnica estudia el mejor método para limpiar el fondo del lago de la Albufera. Las Provincias
La limpieza del fondo de la Albufera extrae cuatro toneladas de basura cada día
Cada semana de trabajo en la limpieza de la Albufera depara nuevas sorpresas. Durante la intervención han visto la luz parachoques de vehículos, infinidad de ruedas, enormes tuberías, miles de kilos de residuos flotantes e incluso embarcaciones hundidas, como se desprende del balance de las actuaciones llevadas a cabo hasta el mes de agosto.
Tras 12 semanas de limpieza, el humedal más importante de España ha escupido una media diaria de cuatro toneladas de basura acumulada en el fondo. En datos globales, los 40 operarios encargados de la limpieza, apoyados por dos retroexcavadoras, han sacado 365.000 kilos de residuos.
La pregunta que suscita el resultado de la limpieza, sufragada con cargo al Fondo de Inversión Local y ejecutada por la empresa SAV, es la siguiente: ¿Cómo ha ido a parar tanta basura a la joya de un parque natural? Los pescadores que viven del lago aciertan a dar una respuesta. «Se trata a la falta de civismo. Además, no siempre son basuras que se tiran, si no que llegan a través de barrancos», explicaba un pescador del Palmar. «Hay veces que se arroja una rueda en Chiva, por ejemplo, y acaba llegando a la Albufera», sentenció. La mayor parte de la basura corresponde a residuos plásticos y fitosanitarios, procedentes de la actividad en los arrozales, aunque también destacan las 18 toneladas de neumáticos extraídas.
Los trabajos realizados hasta el 31 de julio se han ejecutado en las inmediaciones del Palmar, y han consistido en la limpieza del embarcadero de la Sequiota, la mata de l'Alteró y el conjunto de acequias y canales próximos a la pedanía. Mientras, las máquinas, que se ubican en una superficie flotante, han trabajado en la márgenes de la CV-500, además de prestar apoyo en la limpieza manual.
La intervención también tiene su vertiente medioambiental, pues se ha realizado el primer ensayo de reconstrucción de los márgenes de la Albufera en la desembocadura del Carreró del Saler.
Los trabajos se han centrado en el perímetro del lago. De momento se ha cubierto una longitud de 45.000 metros, lo que supone el 95% del área de intervención.
Una de las medidas incluidas es la medición de los niveles de fosfatos en el lago, que provocan el proceso de eutrofización, reduciendo la calidad de las aguas. Para valorar el beneficio de la actuación, las pruebas son diarias, y se toman muestras tanto en la zona de intervención como en el centro del humedal.
Según explicó el concejal de Devesa-Albufera, Vicente Aleixandre, en las zonas donde se ubican nidos de aves se ha pospuesto la actuación, al ser agosto un mes de nidificación. Eso sí, ya se han realizado visitas técnicas para evaluar cómo se actuará.
Hasta que llegue el momento, en las zonas sensibles, como la Mata del Fang, los operarios se encargan de señalizar la presencia de nidos y de delimitar los espacios donde se pospone la actuación. Además, dentro de la reestructuración de los márgenes a su situación original se ha prohibido la siega manual o mecánica con la misma finalidad conservacionista.
«Estamos muy satisfechos de las tarea. Incluso los vecinos nos lo reconocen», señaló el edil responsable, quien destacó la mejora en la calidad de las aguas del lago y el adecuado nivel del lago.
Más agua
Pero no todos comparten la misma opinión. «Los pescadores sabemos que la Albufera es la alcantarilla de Valencia. Se necesitan más aportes de agua y de mejor calidad», concluyó el citado pescador.
El principal aporte al lago proviene de la depuradora de Pinedo. Tras tratar las aguas residuales y pluviales, se dirige el caudal a través de los canales de la Devesa.
Lejos ha quedado la época en que, según dicen los propios pescadores, se podía beber directamente del lago, gracias a la presión urbanística e industrial de l'Horta Sud. Como ya informó este periódico, el Ayuntamiento trabaja junto a la Universidad Politécnica en la elaboración de un proyecto que permita dar continuidad a la limpieza del fondo que se acomete actualmente.
La limpieza del fondo de la Albufera extrae cuatro toneladas de basura cada día. Las Provincias
Un modelo informático regirá las entradas de agua al lago de la Albufera
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha iniciado los trabajos para garantizar la llegada de caudales a la Albufera -muy reducidos por las sucesivas sequías y por la modernización del regadío- y conseguir una mayor efectividad, en términos medioambientales, del agua empleada en el mantenimiento del lago, cada vez más en competencia con el resto de "usos" en el entorno del parque natural.
Incluso cuando los caudales que llegaban al lago eran mucho más abundantes que ahora, los expertos ya subrayaban y lamentaban que su capacidad para mejorar las condiciones del lago contaminado eran muy limitadas. El agua entraba mayoritariamente por las acequias del sur y salía rápidamente por las golas del sureste, sin contribuir apenas a la regeneración del lago.
A menos agua, más eficacia
Ahora, la CHJ estudia el desarrollo de un complejo modelo de explotación apoyado en programas informáticos que contempla, por un lado, el mantenimiento de corredores naturales Júcar-Albufera y Turia-Albufera y , por otro, habilitar un sistema radial de entradas al lago para que el agua llegue desde todas las direcciones y su capacidad de regeneración sea mucho mayor.
Los ecosistemas del marjal y el lago de L'Albufera se encuentran "íntimamente" ligados a los regadíos tradicionales del Júcar, explican en la CHJ, y añaden que los excedentes de riego y los retornos que circulan por las acequias son "una importante fuente de recursos" para ambos hábitats.
Según los estudios realizados, un 28% de los retornos de la Acequia Real del Júcar y el 23% de los generados por los riegos de a Ribera Baixa tienen como destino la Albufera. En consecuencia, los 54 hectómetros cúbicos que llegan por esta vía se reducirán a 39 con la modernización del regadío, lo que puede provocar un déficit de volúmenes medioambientales que afecte negativamente al ecosistema.
Con objeto de evitar un mayor deterioro del espacio natural-ya aquejado de problemas de calidad en sus aguas e incapaz de asumir un recorte en caudales "blancos" que ayudan a diluir los contaminados- la Confederación Hidrográfica del Júcar ha iniciado una línea de estudio para "asegurar" el régimen hídrico y permitir el "vínculo hídrico" entre los río Júcar y Turia y la Albufera.
La CHJ dispone ya de un estudio previo que analiza la viabilidad de utilizar la acequias existentes y algunos cauces naturales para aportar caudales a la Albufera con una finalidad ecológica y ha elaborado un estudio similar valorando las opciones del Turia.
Según explican fuentes de la CHJ, en los estudios se están analizando varios corredores preferentes para el mantenimiento de los caudales base que requiere el sistema y también para el aporte de recursos destinados a la regeneración del lago "mediante técnicas de lavado rápido".
Un juego de estrategia
Los estudios en curso evalúan distintas estrategias de gestión. Según los técnicos de la CHJ, "será de gran importancia la facilidad con la que estos corredores se pueden integrar en los sistemas de explotación -recursos regulados en los embalses o fluyentes- , las dificultades de gestión que pueden aparecer por la propiedad de las acequias-necesidad de firmar convenios-, las garantías de que el agua empleada sufre el menor deterioro posible- no puede recibir vertidos- , su eficacia a la hora de favorecer la renovación de las aguas del lago- se primarán los caudales que lleguen desde el oeste- y la contribución a la rehabilitación del vínculo histórico entre los ríos y el lago-con repercusiones paisajísticas o culturales-.
En este contexto, la CHJ valora introducir el agua en el lago y el parque natural-marjal y acequias y canales- a través de la Acequia de Favara y el Barranco del Poyo (Sistema Turia); Barranco de Beniparrell, con aguas del canal Júcar-Turia (Sistema Júcar) ; a través de las "fesas" de Silla y el Romaní desde el sistema Júcar con caudales de la Acequia Real del Júcar (ARJ) y mediante las acequias de Dreta y Campanar, de la comunidad de regantes de Sueca con aguas del Júcar.
El pasado otoño ya se realizó una prueba de "lavado rápido" utilizando simultáneamente algunos de estos canales y los resultados fueron espectaculares, según las fuentes.
Un modelo informático regirá las entradas de agua al lago de la Albufera - Comunitat Valenciana - Levante-EMV