Belfast (Irlanda)

Belfast es un ciudad renacida. Es un próspero centro comercial, con un paisaje victoriano muy fino. Posee un pasado industrial que rápidamente se está comvirtiendo en su mayor atración turistica. Pero sobre todo, Belfast ofrece una cordialidad y una hospitalidad sin igual.



La gran parte del carácter arquitectónico de Belfast proviene del boom industrial del siglo XIX, cuando la construcción de barcos, la ingenieria y la industria del cordel y del lino hicieron de Belfast el centro industrial de Irlanda. La riqueza y seguridad de esta época se refleja en sus edificios. El suntuoso City Hall (ayuntamiento), construido con ganancias de la industria del gas, toma protagonismo, pero hay un sinfín de edificios civiles magníficos, como la Casa de aduanas, el Teatro de la ópera y una joya arquitectónica, el Pub Crown Bar.


cc by: rogertpaulyoung




El barrio más antiguo de la ciudad se sitúa alrededor de la Catedral de Santa Ana. Esta área llena de calles adoquinadas, pubs históricos, recorridos con autobuses turísticos, recorridos en barca por los astilleros, y recorridos a pie que le incitarán a conocer a los vecinos. Si usted prefiere algo más sofisticado, el recorrido literario a pie sigue los pasos de autores famosos como Louis MacNeice, Séamus Heaney, C S Lewis y Jonathan Swift. ¿Sabía que la cara del gigante en el parque de Cave Hill inspiró a J. Swift a escribir Los viajes de Gulliver? Sin embargo, la ciudad también ostenta un sabor artístico de diferente tipo. Los murales descriptivos han sido clasificados como una de las mejores atracciones turísticas del Reino Unido, según el periódico The Independent.
En los astilleros las grúas gigantes de Harland y Wolff se alzan como guardianas de la ciudad. Hay un barco que es sinónimo de Belfast: el Titanic. Hay recorridos especializados en el Titanic que le enseñarán los astilleros donde se construyó. Verá la grada desde donde se botó este famoso transatlántico, tal cual estaba en mayo de 1911 cuando el barco se alejó de Belfast para siempre y se hundió en menos de un año.


^Monumento dedicado a las victimas del Titanic^
cc by: lynq




Además, la ciudad está cerca del campo. A tan sólo unas millas de Belfast se encuentra el Museo del Transporte y del Folclore del Ulster donde se han restaurado unos edificios que recrean la vida de los pueblos y del campo en el Ulster a principios del siglo XX.
Y si el recorrido te dá hambre prueba alguna de las especialidades locales como el champ (puré de patatas con cebolletas y perejil), las patatas o el guiso irlandés. Los cestos de panes locales le deleitarán, como el barmbranck (pan de pasas), el pan de avena y el bollo de Belfast. Definitivamente, los chefs Paul Rankin y Michael Deane han puesto a Belfast en el mapa culinario.


cc by: KieranLynam




Hoy Belfast es una ciudad transformada. Las calles están atestadas de visitantes de todos los continentes, atraídos por una ciudad con corazón, en la que la gente tiene tiempo para sonreír.