
Lo de Chile, más que una catástrofe de gran magnitud, lo veo como un cataclismo de magnitud moderada (no se ha sumado, por suerte, ningún volcán). Ha sido uno de los terremotos más fuertes registrados en el mundo, lo mínimo que hay que tener es consideración hacia un país que recién está saliendo del atolladero de los países en vías de desarrollo, comprendo que hay que tener capacidad crítica, pero tampoco ser agoreros.
Chile no siempre se ha preparado contra los terremotos y ahora lo está haciendo, y podíamos decir, que esto es un "cruel" examen, y de momento lo está pasando bien. No está al nivel de Japón, pero confío en que llegue.
Una visión tan pesimista de tu propio país, que está haciendo un esfuerzo sobrehumano para salir adelante en un continente donde lo más normal es estancarse o ir a peor, creo que hay que reconocerlo, felicitarlo y, además, entre todos, impulsarlo.
Chile hace escasos meses ha entrado como miembro de pleno derecho en la OCDE. Ahora mismo, mientras vive un cambio político, le asola un terremoto de una consideración alarmante y que sin duda dejaría en la ruina muchas ciudades de primer nivel (en Europa, que al no estar sobre fallas tan activas como la de San Andrés, la preparación para estas catástrofes es muy baja, aunque en el fondo no haga falta, siempre es un "handycap" con el que deben lidiar día a día países como Japón o Chile, y progresar asumiendo estos problemas, lo veo loable).
Por otra parte, sinceramente, dudo que las olas de Talcahuano hayan alcanzado los 20 metros. Como mucho, imagino 10. Pero aún así, y si así fuera -que lo vería como un cataclismo máximo), el nivel de destrucción es altísimo. ¿Vas a condenar a tu país por sucumbir, con el mínimo posible dentro de su realidad de daños, ante semejante catástrofe?
Considero que deberías tomar ejemplo de tus propios políticos, que a diferencia de otros muchos países, hacen de tripas corazón, se alían por una causa mayor y deciden, juntos, emprender una marcha forzada hacia adelante, intentar no ahogar el país en el pesimismo ni lamentarse por la destrucción, sino sacar fuerzas para salir de esta.
Mira lo que ha pasado en Haití. ¿Realmente crees que puedes quejarte?
Siento ser tan duro, pero la capacidad crítica debe tener un límite, aquel en el que en lugar de favorecer nuevos puntos de vista, lo que hacen es lamerse las heridas y paralizar el espíritu de superación.
Yo tengo familiares y amigos en Chile. Con algunos por fortuna ya he contactado, pero con otros no, y estoy muy preocupado. Lo que más me fastidia es ver agoreros como tú dando por sentado que allí se van a podrir. Así que lamento ser así de duro, aún siendo que no estoy allí, pero prefiero quedarme con el espíritu luchador de mis familiares y amigos, que ahora mismo están intentando ver cómo mantener sus vidas de forma normal, rehaciendo sus hogares y no cayendo en la autolamentación.
Saludos y, pese a todo, fuerzas y ánimo para salir adelante.
Danzig, muchas gracias. De momento, mis familiares más próximos están bien y a salvo.
Ahora mi temor es por una familia muy amiga nuestra, personas de una gran belleza interior, que viven un poco más al sur y de los que de momento no sé nada.
Espero y deseo que se encuentren lo mejor posible.