Roma por encima de todas. En un segundo peldaño, compartiendo espacio, Estambul, Nueva York, Venecia y Granada.
Llevo veinte años amando y odiando París. La primera vez que fui, me sentí engañado, no entendí la admiración que levanta. En sucesivos viajes he descubierto la Sainte Chapelle, el Marais, el parque de la Villette o el cementerio del Père-Lachaise, pero creo que el Baron Haussmann se cargó lo mejor y más auténtico de París, cambiándolo por un urbanismo burgués con pretensiones. Bueno, al menos nos dejó el Palacio Garnier
.
No he estado en San Petesburgo, ni en Berlín, ni en Tokio, ni en Chicago, ciudades de las que me han hablado muy bien.
Las ciudades más bonitas de España, además de Granada: Sevilla, Córdoba, Cádiz, Toledo, Salamanca, Madrid, Barcelona y Santiago, no necesariamente en este orden. Aunque he pasado un par de veces por Valencia, no la conozco y en Oviedo estuve cuando tenía cinco años.
"El sentido común se ha vuelto subversivo"
MARTIN AMIS